¿A qué se debe esta ira?

¿A qué se debe esta ira?

¿Qué dramáticos acontecimientos ocurrieron en Edom en la generación de la destrucción del Templo? ¿Cuáles fueron sus consecuencias? ¿Y cómo se relaciona todo esto con la gran ira contra Edom expresada en las palabras de los profetas y en la plegaria de los exiliados junto a los ríos de Bavel, Babilonia?

Hay capítulos en la historia de los pueblos que se asemejan a la erupción de un volcán: un pueblo que habitaba en algún lugar más allá de las tierras civilizadas, en un nivel de desarrollo inferior, irrumpe y destruye todo lo que encuentra a su paso, arrasando los logros culturales de generaciones, hasta que finalmente se asienta en alguna de las tierras que conquistó y comienza a desarrollar su propia cultura. Una fuerza enorme como esta irrumpió desde el norte de la península arábiga, barrió todo lo que encontró en su camino, destruyó el reino de Edom, expulsó a sus habitantes, y al calmarse, fundó el reino nabateo. Pocas generaciones después, este reino se convirtió en un reconocido centro cultural, tanto por el comercio internacional que desarrolló como por las magníficas ciudades que construyó. Pero en ese proceso destruyó completamente al reino de Edom.

Sobre la expulsión de los edomitas de su tierra por parte de los nabateos, dice Ovadiá: "Hasta la frontera te han expulsado todos los hombres de tu alianza,te han engañado, te han superado Los hombres que en paz estaban contigo" (capítulo 1, versículo 7). "Tus aliados", "los que estaban en paz contigo" son los socios de Edom en el comercio caravanero de Arabia. Esos socios comprendieron que ellos eran la verdadera fuente de la riqueza, y que podían continuar con los negocios sin los señores edomitas. Se levantaron contra ellos y los expulsaron. A la cabeza de esta revolución estuvieron los hijos de una tribu árabe —los nabateos— a quienes se sumaron otras tribus árabes de las caravanas. Ovadiá cita, por así decirlo, el lema que se gritaban entre sí las tribus árabes: " hemos oído de Adonai Y un mensajero entre las naciones ha sido enviado.¡Levántense! Levantémonos contra ella para la guerra!" (capítulo 1, versículo 1). Sobre el resultado de la guerra entre las tribus árabes y Edom, dice Irmiahu (capítulo 49, versículo 10): "Pues yo he desnudado a Esav... queda devastado su linaje y sus hermanos, y sus vecinos...”.

Al parecer, hubo una gran matanza en Edom; muchos cayeron y los sobrevivientes huyeron. La suerte favoreció a los fugitivos: llegaron a Iehudá justo cuando el ejército de Nevujadnetzar conquistaba Ierushalaim. Los refugiados edomitas se convirtieron entonces en instrumentos del rey de Bavel. Ayudaron a Nevujadnetzar en la destrucción de Ierushalaim, persiguieron a los fugitivos de Iehudá y los entregaron a los babilonios para que los mataran, los deportaran o los vendieran como esclavos. En el transcurso de estas acciones, se les permitió a los edomitas asentarse en las ciudades de Iehudá, vaciadas de sus habitantes.

Los exiliados, sentados junto a los ríos de Bavel, recordaban lo que habían hecho quienes en un principio fueron aliados en la rebelión contra Bavel y que luego se convirtieron en servidores de Nevujadnetzar y colaboradores en la destrucción de Iehudá. Y por ello oraron diciendo: "Acuérdate, ¡oh Señor!, en contra de los hijos de Edom, del día de Ierushalaim, los cuales decían: "¡Arrásenla, arrásenla, hasta los cimientos! (Tehilim, Salmos, capítulo 137, versículo 7).

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Cortesía sitio Daat

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