En torno al primer versículo de nuestro capítulo surgió una interesante controversia en el Midrash: ¿a quién pertenece el Templo? ¿Es el Beit HaMikdash de todos los pueblos, o nosotros somos el centro y ellos solo son agregados?
Al comienzo de nuestro capítulo se describe una profecía asombrosa: "Y sucederá en los postreros días que el monte de la casa del Señor será establecido como cabeza de los montes, y será ensalzado sobre los collados, y afluirán a él los pueblos" (versículo 1). La profecía describe la Casa de Dios en el tiempo de la redención y los pueblos que vendrán a ella. El Midrash (Pesiktá de Rav Kahana, sección 21) añade y construye en torno a ellos una descripción especial:
Rabí Pinjas en nombre de Rabí Reuven dice: En el futuro, Dios traerá el Sinaí, el Tabor y el Carmel, y construirá el Beit HaMikdash sobre sus cimas. ¿Y cuál es el fundamento? "Y acontecerá que en los postreros días, el monte de la casa del Señor será establecido como cabeza de los demás montes" (Yeshaiahu, capítulo 2, versículo 2, y de manera similar en Mijá, capítulo 4, versículo 1). Dijo Rabí Juma: ¿Y te basta con eso? ¡No! Sino que el Beit HaMikdash entona un canto y los montes le responden, ¿y cuál es el fundamento? "y será ensalzado sobre los collados" (Mijá, capítulo 4, versículo 1). Y la expresión "ensalzado — venisá" no connota otra cosa que canto.
Entre los dos Sabios se describe un debate sobre qué ocurrirá en los últimos días. Uno reúne tres montes centrales en un mismo lugar y sobre ellos edifica el Beit HaMikdash, mientras que el segundo no se conforma con eso — "¿y te basta con eso?" — y describe un panorama mucho más grandioso: el Beit HaMikdash entona un canto y todos los montes le responden con canto.
¿Qué subyace a este Midrash? En apariencia, cada sabio interpreta una parte distinta del versículo: cuando el primer Sabio habla de los montes que llegan, se refiere a los pueblos que esos montes representan, y en tal caso solo está describiendo con sus palabras el final del versículo: "...y afluirán a él los pueblos" (versículo 1). En cambio, su colega, que habla del canto responsorial de los montes, interpreta la primera parte del versículo: "el monte de la casa del Señor será establecido como cabeza de los montes..." (versículo 1)
Pero parece que entre los Sabios existe una controversia de fondo: ¿es el Beit HaMikdash nuestro o de todos? Pues si todos vienen y sobre ellos se edifica el Templo, entonces es de todos los pueblos. Pero si los pueblos permanecen en su lugar y solo responden con canto, entonces la Casa es nuestra y ellos son únicamente agregados.
Rabí Juma no está dispuesto a aceptar la concepción universalista que presenta Rabí Reuven — desde su perspectiva, nosotros somos el centro y ellos responden con canto.
Gentileza sitio 929.