Baruj hijo de Neriá recibe una profecía personal como "compensación" por no haberse convertido en profeta, a pesar de ser digno de ello.
En nuestro capítulo aparece una profecía personal sobre Baruj hijo de Neriá: "La palabra que habló Irmiahu a Baruj hijo de Neriá... Así dice el Señor, Dios de Israel, respecto a ti, oh Baruj..." (versículos 1-2). No encontramos en la literatura profética ninguna profecía que esté dedicada a alguien específico, y debemos averiguar por qué Baruj hijo de Neriá recibió una profecía personal.
Baruj hijo de Neriá es mencionado en otros tres contextos diferentes. Uno de los más importantes es en la escritura del libro de reprensiones, en el capítulo 36, donde se muestra que Baruj hijo de Neriá fue socio en la escritura de las profecías de Irmiahu en un libro y en su lectura al pueblo para que se arrepintieran.
También encontramos a Baruj hijo de Neriá cuando Irmiahu trata de convencer al pueblo de no descender a Egipto después de la destrucción, y el pueblo lo acusa: "sino que Baruj, hijo de Neriá te incita contra nosotros, A fin de entregarnos en mano de los kasditas (caldeos), para que nos hagan morir, o nos lleven cautivos a Bavel" (capítulo 43, versículo 3). ¡Resulta que el pueblo veía en Baruj hijo de Neriá no solo como un acompañante de Irmiahu, sino como alguien que influía en las ideas de Irmiahu y en su concepción política!
Todo esto refuerza la pregunta del versículo: "¿Y por ventura tú buscas cosas grandes para ti mismo?, ¡No las busques! (versículo 5) ¡¿Y qué grandeza podría buscar Baruj hijo de Neriá?!
Baruj hijo de Neriá debería haber sido profeta, como discípulo de Irmiahu, pero la gran calamidad que vino sobre el pueblo es la que impide que Baruj hijo de Neriá funcione como profeta del Señor. Esta profecía que se dice por boca de Irmiahu es lo más cercano a una profecía que Baruj podría haber recibido por sí mismo.
Resumido y editado por el equipo del sitio del Tanaj. Extraído de una clase dictada en el marco de las Jornadas de Estudio de Tanaj.