¿Qué hace una profecía al monte de Seir en el conjunto de profecías de consuelo para Israel?
La profecía en el capítulo 35 está dirigida al monte de Seir, lugar de residencia del pueblo edomita. La ubicación de esta profecía en el marco de los capítulos de restauración en el libro se desvía de la estructura general del libro de Yejezkel, en el que las profecías a las naciones están concentradas en los capítulos 25-32. Esto es además del hecho de que en el marco de las profecías a las naciones existe una profecía para Edom (capítulo 25).
La duplicación y la desviación estructural no son casuales. El propósito de esta profecía es diferente al de las demás profecías de Yejezkel a las naciones. Sorprendentemente, el destinatario de la profecía es - ¡Israel! El trasfondo histórico común por un lado y el lugar de residencia de los edomitas al sur de Iehudá por el otro causaron una dificultad de fe, que ensombreció las profecías de restauración de Yejezekel. A estas dificultades se da una respuesta profética en los capítulos 35 y 36 (versículos 1-15) - capítulos que constituyen una única unidad profética.
Parece que la división de capítulos (que aparentemente fue hecha por un teólogo cristiano solo en la Edad Media) constituye en este caso un obstáculo para comprender el mensaje profético. No debemos ver aquí dos profecías distintas, una a los montes de Seir y otra a los montes de Israel, sino una profecía cuya primera parte comienza con una apelación al monte de Seir: "Hijo del hombre, pon tu rostro contra la montaña de Seir...Heme aquí contra ti, oh montaña de Seír, y extenderé Mi mano contra ti, y haré que seas una desolación y un desierto. Tornaré tus ciudades en ruinas, y tú vendrás a ser una desolación; y conocerás que Yo soy el SeñorY su segunda parte se abre con una apelación a los montes de Israel: "profetiza a las montañas de Israel, y di: ¡Oh montañas de Israel, oigan la palabra del Señor!” Así tenemos ante nosotros una profecía conjunta cuyo contenido principal es que los montes de Israel serán edificados sobre las ruinas del monte de Seir.
Editado por el equipo del sitio del Tanaj.
Cortesía sitio VBM de la Academia Rabínica “Har Etzion”.