Cambios en la naturaleza y despertar espiritual

Cambios en la naturaleza y despertar espiritual

Entre la dura ocupación con la plaga de langostas y las palabras de salvación para Israel y de castigo para las naciones, hay un deseado proceso de abundancia espiritual y profecía universal.

Todas las formas de profecía serán relevantes y todos los sectores del pueblo participarán en este asombroso despertar. La identificación del estado espiritual especial es "invocar el nombre del Señor", es decir, la aceptación del yugo celestial, y quizás un retorno a una especie de la primera revelación de nuestro padre Abraham.

Es interesante observar que la profecía universal se vincula con los cambios en la naturaleza, en los cielos y en la tierra. ¿Son estos prodigios la causa que despierta la conciencia humana al estado de profecía? ¿O acaso el vuelco humano y el natural están destinados a llegar juntos de todas formas? También cabe pensar que frente a los cambios dramáticos en la naturaleza, el ser humano solo podrá sobrevivir desde una nueva percepción espiritual.

No hay duda de que la atmósfera general en el libro de Yoel es dramática, y basta con apreciar su influencia en la literatura de las lamentaciones (por ejemplo, capítulo 1, versículo 8). La concepción espiritual es pues la de un despertar extremo que sacude el alma y aviva la espiritualidad. También en esta situación, y precisamente en esta situación, invocar el nombre del Señor es imprescindible. Pues quien se adentra en un proceso místico personal sin una apelación de fe comprometida y cautelosa, puede llegar a ser — Dios no lo permita — como aquel que "atisbó y murió".

Y no solo eso, sino que puede haber una persona cuyo despertar espiritual la lleve a pensar que el orden de los cielos y la tierra ha cambiado, sin interinalizar el propósito de su juicio.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza sitio 929.

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