El profeta de Ierushalaim

El profeta de Ierushalaim

Zejariá describe la guerra de Dios contra las naciones en los últimos tiempos desde la perspectiva de su generación: las naciones intentan impedir el proceso de redención de Israel, y Ierushalaim es el centro de ese proceso. Sin embargo, también se ocupa del aspecto universal del Día de Hashem, del Señor.

¿Cuál es la perspectiva de Zejariá?

Yejezkel y Zejariá describieron la guerra del fin de los tiempos, pero sus descripciones se concentran en factores muy distintos. Zejariá describe la guerra sobre Ierushalaim como una guerra dirigida contra Israel por naciones que se oponen a las aspiraciones nacionales y religiosas del pueblo de Israel. Estas naciones no quieren que Israel habite en seguridad en su tierra, sino que la codician para sí mismas. Por ello vienen a combatir contra Israel, movidas por impulsos de imperialismo y poder geopolítico. En este sentido, la profecía de Zejariá sobre la derrota final de estas naciones se integra en la tendencia general del libro: profetizar sobre los procesos de redención de Israel. El libro de Zejariá se abre con la redención de Israel en la época del Segundo Beit HaMikdash, el Segundo Gran Templo y el retorno a Tzión, y se cierra con la redención futura y los últimos tiempos. El énfasis en la intervención divina en la lucha de las naciones contra Israel forma parte del desarrollo global del libro de Zejariá y de su enfoque en el tema del exilio y la redención, y su influencia en la situación de Israel en su tiempo y en el porvenir.

Asimismo, el final del libro de Zejariá continúa el hilo conductor que recorre toda su extensión: la centralidad de Ierushalaim. Las profecías se concentran en Ierushalaim y en lo que acontece en ella, y la redención es la redención de Ierushalaim. Zejariá profetiza sobre la redención del Segundo Beit HaMikdash, el Segundo Gran Templo, que fue esencialmente la redención del Templo y la ciudad. La dimensión territorial abarcadora, la de las tribus y la división de la tierra, se quebró con el exilio de las diez tribus y no fue restaurada ni siquiera en la época del retorno a Tzión. Por eso, también la descripción de los últimos tiempos en el libro de Zejariá gira en torno al destino de Ierushalaim (y de los hombres de Iehudá asociados a ella). Ierushalaim ocupa el centro de la escena: la guerra es por ella, la conmoción se produce en su interior, y la rectificación del pecado por parte de las naciones tendrá lugar mediante su peregrinación a Ierushalaim. Zejariá es el profeta de Ierushalaim. Cabe afirmar, pues, que la profecía de los últimos tiempos de Zejariá refleja y surge de la perspectiva adoptada a lo largo de todo el libro.

No obstante, cabe subrayar que la profecía de Zejariá aborda también el aspecto universal de las guerras de las naciones contra Ierushalaim y las relaciones entre ellas y el Santo, Bendito Sea, a raíz de dicha guerra.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Cortesía sitio VBM.

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