El estilo del texto en los capítulos 50-51 refleja la esencia de la destrucción de Bavel, Babilonia y aclara a los babilonios que también sobre ellos vendrá la calamidad tal como vino sobre Iehudá.
Los capítulos 50-51 están compuestos por muchos párrafos que todos tratan sobre la calamidad que vendrá sobre Bavel y el significado político o religioso de la caída de Bavel. De manera sorprendente, Irmiahu utiliza expresiones similares a aquellas que usó en la profecía de la calamidad sobre Iehudá.
Varias expresiones se repiten en estos capítulos y al comienzo del libro (gran quebranto, la imagen del enemigo como león), y de manera notable los versículos 41-43 del capítulo 50 constituyen una repetición casi exacta de lo que se dijo en el capítulo 6, versículos 22-25. Más allá de todo esto, el profeta llama al enemigo que vendrá sobre Bavel: "nación del norte" (capítulo 50, versículos 3, 9, 41) tal como denominó al enemigo que vendría sobre Iehudá. ¿Cuál es el sentido de esta extraña repetición y el uso masivo de expresiones que ya se dijeron para Iehudá?
Resulta que la elección de las palabras es importante, y las repeticiones también son importantes. La calamidad sobre Bavel debe llegar exactamente como llegó la calamidad sobre Iehudá. Los babilonios pensaron que podían alegrarse por la conquista de Iehudá: "Por cuanto se alegran, por cuanto se regocijan oh saqueadores de Mi herencia...¡será muy avergonzada (Bavel) vuestra madre!" (capítulo 50, versículos 11-12) – ¿¡pueden ustedes alegrarse por la conquista de Iehudá!? El profeta anuncia a los babilonios que no, y exactamente como ellos fueron la "nación del norte" sobre Iehudá, así también vendrá una "nación del norte" sobre Bavel.