La fe en Dios ya no está presente entre las personas. Incluso los Tzadikim, los justos que continuaron guardándola en sus corazones, ya no la expresaban con sus bocas y así perdió su valor.
"Entonces dirás de ellos: ¡Ésta es la nación que no ha escuchado la voz del Señor, su Dios, ni admitió la corrección! (Ya) pereció la fe, y ha sido desterrada de su boca" (versículo 28)
La palabra "fe", en la mayoría de sus menciones en el Tanaj, es una palabra asociada con la fiabilidad - las personas de fe son personas en las que se puede confiar, como en el versículo de Melajim que describe la confianza absoluta depositada en los trabajadores del Templo - "Empero no se les ha de pedir cuenta del dinero que se da en su poder, porque ellos obran con fidelidad" (Melajim II, capítulo 22, versículo 7). Según esto, la fe "fue desterrada de sus bocas" en el sentido de que las personas ya no hablan de manera confiable.
No obstante, la interpretación de fe no es solo la fe de alguien, sino que también puede ser fe en alguien; como Abraham creyó en Dios (Bereshit, capítulo 15, versículo 6), y el pueblo de Israel creyó en Moshé (Shemot, capítulo 14, versículo 31).
Por el contexto del capítulo, parece más apropiado interpretar que se trata del segundo significado - la pérdida de fe en Dios, y no la pérdida de confiabilidad entre las personas (esta fe también se perdió, pero no es el tema de nuestro capítulo); y así lo explicaron los comentaristas Metzudot y Malbim.
Según esta interpretación, el versículo hace referencia a dos problemas separados - se perdió la fe; y también entre los pocos que todavía guardaban la fe en Dios en sus corazones, la fe estaba ausente de su lenguaje - 'fue desterrada de sus bocas' (del Talmud en Avodá Zará 4a se deduce que quedaban grandes Tzadikim, justos en Ierushalaim incluso en la generación de la destrucción; y esto concuerda bien con la continuación del Talmud allí).
Este problema es diferente del anterior, pero su gravedad no es menor - incluso si una persona todavía cree y se mantiene en el camino de Dios, si se abstiene de expresar y reflejar manifiestamente en voz alta su fe, su valor es escaso. Una fe que está escondida en el corazón pero no influye en el comportamiento de la persona hacia su entorno, simboliza el alejamiento del pueblo de Israel de su Dios tanto como la ausencia completa de fe.
Los referentes que escriben en esta sección son miembros de la organización NAJAT, Jóvenes Amantes del Tanaj, un Centro de Estudios del Tanaj para la Juventud.