En su profecía a aquellos que permanecieron en la tierra y habitan en ella desde hace tiempo, dice Irmiahu que si hacen lo que se les exige: "Y los haga volver a vuestra tierra" (versículo 12). ¿Cuál es el significado de esta extraña promesa?
El capítulo está lleno de confusión y sorpresa, de duda y temor. El pueblo sorprende al dirigirse al profeta despreciado, y él por su parte está lleno de dudas sobre la sinceridad de sus intenciones. El temor inunda su corazón durante los largos diez días en que espera la respuesta de Dios, pero cuando llega la respuesta no es vacilante sino decisiva. Si el pueblo hace lo que se le exige: "Y los haga volver a vuestra tierra" (versículo 12). Sin embargo, parece que vale la pena detenerse en esta promesa del retorno a la tierra. ¿A quién se le da? ¿Con quién habla el profeta? ¿Quién regresará y cuándo?
En estas preguntas se dividieron los comentaristas bíblicos: Rabí David Kimhi explica que Irmiahu hace referencia a los exiliados, a aquellos que ya fueron desterrados de su tierra. De otra manera, no se entiende por qué hacer regresar a quienes ya están asentados en su tierra. Pero las palabras se dirigen a los habitantes de la tierra, ellos son quienes se dirigieron con la petición de plegaria y ellos son quienes son exigidos a no salir hacia Egipto. Por esta razón, el Malbim explica que la promesa es para los propios habitantes de la tierra. Porque resulta que es posible hacer regresar a una persona a su tierra incluso cuando ya está asentado en ella. El hecho de que Israel habite en la tierra de Iehudá no significa que esté realmente en sus manos. Por eso, Irmiahu promete: no solo continuarán habitando en la tierra, sino que ella volverá y será vuestra, será vuestra tierra.
El Rabino Herzog (Responsa Heijal Yitzhak, Oraj Jaim vol. 1, cap. 12), Gran Rabino del Estado de Israel, se ocupó de la realidad de aquellos días y en su discusión histórico-halájica trató de combinar ambas interpretaciones. En el momento en que el pueblo de Israel decide establecerse en la tierra, la tierra regresa a él. Siendo así, no hay razón para que otros permanezcan en el exilio y todos regresan a la tierra. Por tanto, en el momento en que los habitantes de la casa comprendan que esta es su casa, no habrá justificación alguna para que otros se hospeden en la casa de otros.
Gentileza sitio 929.