La prueba del exilio

La prueba del exilio

Irmiahu trata de transmitir al pueblo en el exilio el mensaje que surge de su destierro - aún hay mucho trabajo por hacer para superar la prueba, y el cumplimiento de las profecías de consuelo y restauración depende solo de ellos.

Al final del mandato sobre el establecimiento en Babilonia, Bavel, Irmiahu ordena a los exiliados buscar la paz de la ciudad porque su paz depende de la paz de ella. Según mi entendimiento, la ciudad mencionada es Ierushalaim. A pesar de su establecimiento en Bavel, se requiere que el pueblo continúe conectado con la ciudad capital que dejó atrás y con su destino. En palabras de los Sabios: "Dijo Rabí Yehoshúa ben Leví: Les dijo Dios a Israel: Ustedes causaron la destrucción de Mi casa y el exilio de Mis hijos. Pregunten por su paz y Yo los perdonaré. ¿Cuál es la razón? 'Oren por la paz de Ierushalaim' (Tehilim, Salmos capítulo 122, versículo 6) y dice 'procuren la paz de la ciudad' (Irmiahu, capítulo 29, versículo 7)." (Derech Eretz Zuta, final del capítulo de la paz)

La búsqueda de la paz estaba destinada a ser una prueba para el pueblo: ¿Realmente están interesados en regresar a Ierushalaim? El exilio no constituye para el pueblo solo un castigo, sino también una prueba que para tener éxito requiere mucho trabajo personal de su parte. Esta comprensión se agudiza a la luz de la continuación del capítulo cuando se describe la visita de Dios al pueblo al final de los setenta años. Dios exige del pueblo visitado que comience el camino por sí mismo: "Me invocarán, y andarán (en Mis caminos)  orarán también a Mí, y Yo los escucharé" (versículo 12). Solo quien busque a Dios con todo su corazón merecerá encontrarlo y ser encontrado por Él: "Pues Me buscarán y Me hallarán, cuando Me vuelvan a buscar de todo vuestro corazón" (versículo 13).

Esta lectura quizás también explique la distinción que hace el profeta entre aquellos que ya fueron al exilio y aquellos que aún no habían salido al destierro. La redención de aquellos que no fueron al exilio y permanecieron en Ierushalaim está mucho más lejos, ya que a pesar de haber visto ante sus ojos el exilio que vino sobre sus hermanos debido a sus actos, aún no se arrepintieron y también sobre ellos se decreta destrucción. Precisamente los exiliados que sienten la desconexión en su propia carne, son capaces de entender la magnitud de la ruptura, y buscar la paz de Ierushalaim para poder regresar a ella con justicia y juicio.

Los referentes que escriben en esta sección son miembros de la organización “NAJAT”-Jóvenes Amantes del Tanaj, un centro de estudios de Tanaj para la juventud

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