Yejezkel compara las acciones de la ciudad de Ierushalaim con las acciones de 'la hermana mayor' Shomrón, y de 'la hermana menor' Sedom, con el fin de enfatizar que las acciones de Ierushalaim son peores que las acciones de Shomrón y Sedom, y dado que ellas fueron destruidas, el destino de Ierushalaim se deduce a fortiori (kal vajomer).
Es interesante ver cuáles son los pecados atribuidos aquí a la ciudad de Sedom: "He aquí que fue ésta la iniquidad de tu hermana Sedom: La soberbia, la hartura de pan y el reposo próspero, que tenía ella y sus hijas; y no apoyaba la mano del pobre y del menesteroso" (capítulo 16, versículo 49). El pecado atribuido aquí a los habitantes de Sedom es que, a pesar de su fortaleza económica, no apoyaron a los pobres y necesitados, es decir, pecados socio-económicos. Esta descripción del pecado de los habitantes de Sedom es sorprendente, a la luz del hecho de que el pecado por el cual Sedom fue destruida según el libro de Bereshit es "¡El clamor de Sedom y Amorá es muy grande y su pecado muy grave! (Bereshit, capítulo 18, versículo 20), y el hecho de que de la continuación de la historia se desprende que su pecado fue probablemente violación o relaciones homosexuales (Bereshit, capítulo 19, versículos 1-9). Parece que la atribución de estos pecados a Sedom en Yejezkel, diferente de lo que sabemos de Bereshit sobre sus acciones, está en consonancia con el mensaje profético de Yejezkel respecto a la gravedad de los pecados de Ierusalaim en el capítulo 16. Esta brecha sorprendente - entre las acciones atribuidas a Sedom en Bereshit y las acciones atribuidas a ella en Yejezkel - se entiende mejor en el contexto del mensaje profético que surge de esta comparación entre las acciones de Sedom y las acciones de Ierusalaim: el propósito de la comparación es enfatizar que los pecados de Ierushalaim, pecados con características cúlticas y de prostitución, son más graves que los pecados cometidos en Sedom: "te has corrompido más que ellas en todos tus caminos... ¡Vivo Yo!, dice el Señor Dios, que no hizo tu hermana Sedom, ella y sus hijas, conforme a lo que has hecho tú y tus hijas" (capítulo 16, versículos 47-48). Así pues, a Sedom se le atribuyen en Yejezkel solamente pecados sociales, para enfatizar los pecados de Ierushalaim, más graves, que se describen como traición. Al final de esta unidad profética, se enfatiza aún más la vergüenza de Ierushalaim en el hecho de que Dios restaurará a sus hermanas mientras que Ierushalaim permanecerá en su vergüenza (versículos 53-58)
Editado por el equipo del sitio del Tanaj.
Cortesía sitio VBM de la Academia Rabínica “Har Etzion”.