Sumamente relevante

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Yejezkel se enfrenta a las acusaciones del pueblo y de los falsos profetas, según las cuales sus profecías no son relevantes, porque no se cumplirán o se cumplirán dentro de mucho tiempo.

El final del capítulo 12 comienza a ocuparse del enfrentamiento de Yejezkel con profecías cuyos mensajeros las atribuyeron a Dios, pero en realidad no fueron dadas por Él. Parece que la gran diversidad de mensajes 'proféticos' contra los que sale el profeta nos permite vislumbrar indirectamente la magnitud del problema con el que Yejezkel lidiaba en sus profecías, y el poder de los profetas que no profetizaban en nombre de Dios.

Aquellos que transmiten al pueblo mensajes que contradicen las profecías de Yejezkel se dividen en diferentes grupos.

La acusación más común y extendida contra las profecías de Yejezkel era que sus palabras se volverían irrelevantes con el tiempo: "Se van prolongando los días, y fracasará toda visión" (versículo 22). En el capítulo 12, versículos 21-25, Yejezkel no se dirige a los transmisores de la profecía, sino al pueblo que la recibe, y enfatiza repetidamente dos veces que la acusación carece de fundamento. El rechazo de las palabras de Yejezkel de esta manera no requiere que sus oponentes se enfrenten a la autoridad de Yejezkel como profeta ni tampoco a la veracidad de sus afirmaciones. Les bastaba con recordar que las advertencias de destrucción también se escucharon en el pasado, y el tiempo transcurrido demuestra que también 'lo que fue es lo que será', y Ierushalaim no será destruida, y quizás como dice Rabí Yeshaiahu de Trani: "todos los profetas perecerán antes de que se cumpla su profecía". Esta acusación se pone en boca de los que se encuentran en la tierra. La respuesta de Dios a esta acusación es que no pasará mucho tiempo y su argumento será irrelevante, porque las profecías de destrucción de Ierushalaim ocurrirán aún en sus días, pronto.

La segunda acusación contra las profecías de Yejezkel (en los versículos 26-28), es pronunciada por la 'casa de Israel' que esta vez señalan con dedo acusador a Yejezkel 'quien es el que profetiza'. Esta vez su oposición es un poco más moderada: no afirman que sus profecías 'se desvanecerán', sino solo que están dirigidas "a muchos días y a tiempos lejanos" (versículo 27). Quizás por eso también la respuesta divina a la segunda profecía es más breve: la destrucción 'se hará' pronto.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Gentileza sitio VBM de la Academia Rabínica “Har Etzion”

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