En varios lugares describe Irmiahu el cese de la alegría de Ierushalaim en el tiempo de la destrucción, mediante la descripción de la cancelación de la alegría nupcial: "Y haré cesar de ellos la voz del gozo y la voz de la alegría, la voz del novio y la voz de la novia" (capítulo 25, versículo 10).
Contra esto, la profecía de consuelo de Irmiahu en nuestro capítulo (versículos 10-11) utiliza exactamente las mismas palabras, que describen la alegría nupcial, para mostrar la transformación que tendrá lugar en el tiempo de la redención:
Así dice el Señor: "Todavía se oirá en este lugar,
que decís que está desolado, sin hombres y sin bestias,
en las ciudades de Iehudá y en las calles de Ierushalaim,
que están desoladas, sin hombres y sin habitantes y sin bestias,
(se oirá) la voz de gozo y la voz de alegría,
la voz del novio y la voz de la novia, la voz de los que dicen: Alaben al Señor de los ejércitos,
porque el Señor es bueno; porque para siempre es Su misericordia!
También de los que traen sacrificios en acción de gracias a la casa del Señor,
porque Yo haré tornar el cautiverio de la tierra, (para restablecerlo) como al principio", dice el Señor
La canción conocida, que se canta en toda boda, utiliza las palabras destacadas de estos versículos.
El matrimonio es lo que permite la continuidad de la existencia del pueblo de Israel, y por eso la alegría nupcial es la que caracteriza la redención de Israel.
Melodía: popular- Interpretación: conjunto Manguinot
https://www.youtube.com/watch?v=RiiakgIM270