Una bendición para los que se ocupan de las necesidades de la comunidad

Una bendición para los que se ocupan de las necesidades de la comunidad

El simple hecho de ocuparse de las necesidades de la comunidad, como la construcción del Templo, lleva a la persona a atribuir menos importancia a sus propias necesidades, y en consecuencia todo lo que tiene le parece suficiente y bueno — y esa es la bendición.

Jagai reprende al pueblo de Israel por no haber construido el Templo, y les dice que sus dificultades económicas y agrícolas son consecuencia del retraso en su construcción:

"Así dice el Señor de los Ejércitos: Consideren vuestros caminos. Suban al monte, traigan madera y reconstruyan el Templo, para que Me complazca en él y sea glorificado dice el Eterno. Esperan mucho, pero he aquí, hay poco; y lo que traena casa, yo lo aviento. ¿Por qué? declara el Señor de los Ejércitos. Por causa de Mi casa que está destruida, mientras que ustedes corren cada uno a vuestra casa." (versículos 7-9)

¿Cuál es la conexión entre estas cosas? ¿Acaso El Eterno se venga del pueblo de Israel o los castiga por no construir el Templo? ¿Y cuál es el castigo, provocarles carencias a quienes subieron a la tierra?

Es posible que así sea. Pero también es posible que haya aquí un mensaje más amplio y profundo sobre la relación entre las necesidades del individuo y las necesidades de la comunidad. En principio, que cada persona se ocupe de su trabajo y su sustento debería aumentar la producción, ya que no se "desperdicia" tiempo ni dinero en edificios públicos; sin embargo, Jagai transmite al pueblo el mensaje contrario: si invierten en la construcción del Templo, también vuestra cosecha recibirá bendición.

En el capítulo 2, Jagai explicará al pueblo que la santidad no es contagiosa pero la impureza sí lo es; es decir, que la santidad del Templo no es la causa directa de la bendición y la abundancia económica. Entonces, ¿cuál es la causa de la bendición? Al parecer, el simple hecho de ocuparse de las necesidades de la comunidad lleva a la persona a atribuir menos importancia a sus propias necesidades, y en consecuencia todo lo que tiene le parece suficiente y bueno.

La construcción del Templo, al igual que otras ocupaciones positivas orientadas al bien común, traerá bendición, porque cambiará el punto de vista de las personas: de una perspectiva de "dame, dame" a una perspectiva en la que buscan cómo pueden ayudar al conjunto, y como resultado sentirán que tienen todo el bien que necesitan.


Gentileza sitio 929.

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