Viaje al mundo de los muertos

Viaje al mundo de los muertos

¿Por qué Yejezkel relata una historia sobre el descenso al Sheol precisamente sobre el rey de Egipto?

La creencia egipcia sobre la muerte es famosa y conocida - no es el final, existe un mundo de los muertos en el que se continúa viviendo y moviéndose y continuando lo que hiciste en este mundo. De aquí la importancia del embalsamamiento, la construcción de las pirámides como palacios de la muerte para los reyes y el entierro de objetos valiosos y ofrendas que acompañarán al difunto en el mundo de los muertos.

No es sorprendente entonces, que Yejezkel elija ilustrar a los egipcios la mortalidad del hombre y la mortalidad de los reinos, a través de un 'recorrido' por el mundo de los muertos.

Paró, el Faraón, está seguro de que las preparaciones y los cultos que realizan los miembros de su pueblo le otorgarán a él y a su gente vida eterna en el mundo de los muertos, mientras que el resto de las naciones simplemente se perderán para siempre. En la historia que describe Yejezkel, Paró desciende al Sheol y ve allí uno por uno a todas las naciones que fueron derrotadas por el rey de Bavel, Babilonia - Ashur, Elam, Meshej y Tubal, Edom y Tzidón. Todos juntos, caen perdidos como "muertos a espada". Superpotencias y pueblos simples yacen uno al lado del otro y 'llevan su vergüenza' al comprender su pequeñez y la falta de significado de su poder sobre la tierra.

También Paró, que se enorgulleció y confió en su fuerza frente a Bavel, y se jactó de su singularidad sobre las naciones, experimenta una especie de decepción y vergüenza, es acostado entre naciones 'incircuncisas' (término despectivo en comparación con los egipcios que según muchos testimonios estaban circuncidados) y se pierde junto con ellos.

Yejezkel describe a Paró como ‘Nijam al kol hamoné”. Esto puede interpretarse de dos maneras: una - que Paró se consuela a sí mismo al ver que todas las naciones fueron acostadas juntas con los que descienden a la fosa, se consuela a sí mismo que al menos no hay nadie mejor que él y se consuela en la desgracia común. Pero la segunda manera de entenderlo completará mejor el cuadro - Paró 'Nijam' en el sentido de 'se arrepiente'. Se arrepiente de la persecución del honor, las conquistas y el dominio. Se arrepiente de su orgullo y su rebelión contra Bavel, y de la guerra innecesaria que libró. Pues al final, como se revela ante sus ojos - "como morir éste, así ha de morir éste; y un sólo hálito (espíritu) hay para todo ". Y el fin de todos es la perdición.

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