Y la plegaria de los rectos es Su voluntad

Y la plegaria de los rectos es Su voluntad

El versículo "El sacrificio de los inicuos es abominación para Hashem; mas la plegaria de los rectos es Su deleite" (Versículo 8) aparece en el rollo de la Alianza de Damasco con una formulación algo diferente. ¿Cuál es el significado del cambio?

"El sacrificio de los inicuos es abominación para Hashem; mas la plegaria de los rectos es Su deleite" (Versículo 8). Según este versículo los sacrificios de los malvados no son aceptables ante el Santo Bendito Sea, pero la plegaria de los justos, incluso sin sacrificio, es aceptada (así en Daat Mikrá). Sin embargo el Riák (Rabí Iosef Kara, comentarista bíblico francés, 1060-1130) interpretó de manera diferente: "El sacrificio de los malvados es abominación de Hashem — su sacrificio y su plegaria; y los rectos — su plegaria y su sacrificio son Su voluntad", es decir que el Riák no distingue entre el sacrificio y la plegaria sino que sostiene que el sacrificio y la plegaria del malvado no serán aceptados mientras que los del justo sí.

Según la primera interpretación el mensaje del versículo no trata solo del tema del justo y el malvado sino también del servicio correcto a Hashem, que nos es conocido también por las reprensiones de los profetas que engrandecen el peso de las acciones que acompañan a los sacrificios y sin esas acciones los sacrificios no son aceptables ante Hashem.

Este versículo fue citado en el rollo de la "Alianza de Damasco" (un manuscrito religioso importante de una comunidad judía disidente, hallado en El Cairo y Qumrán, alusivo a las leyes y normas de pureza), un rollo sectario de la época del Segundo Beit HaMikdash, el Segundo Gran Templo, que fue hallado como parte de los hallazgos en el desierto de Iehudá. Pero allí, a diferencia de lo escrito aquí, la formulación es algo diferente: "No enviará al altar holocausto ni ofrenda de cereales, incienso ni madera por mano de hombre impuro con alguna de las impurezas... y para contaminar el altar, pues así está escrito: 'El sacrificio de los malvados aborrece, y la plegaria de los justos como ofrenda de complacencia'" (Alianza de Damasco, XI). La gente de la secta modificó el versículo para aclarar de forma explícita: las plegarias son como los sacrificios. La plegaria de los justos es como una "ofrenda de complacencia". Así las personas que abandonaron Ierushalaim y el servicio del Templo legitimaron las plegarias como sustituto de los sacrificios.

 

 

 

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