En Melajim Alef capítulo 12, comienza a gestarse uno de los momentos más dramáticos de la historia de Israel: la división del reino. El texto presenta la figura compleja de Yerobam ben Nevat, un líder talentoso y erudito que, enfrentado a las pesadas cargas tributarias impuestas sobre el pueblo, se convierte en el principal opositor de la casa de Shelomó. A través de las tensiones políticas, económicas y sociales entre las tribus, se anticipa la fractura definitiva entre el reino del norte y el reino del sur. El capítulo muestra cómo aquello que David y Shelomó lograron unificar comienza a desmoronarse bajo el reinado de Rejabam, marcando el inicio del “Pilug HaMelujá”, la división del reinado de Israel.