El reinado de Shlomó
El reinado de Shlomó
El reinado de Shlomó
El reinado de Shlomó
El reinado de Shlomó
El reinado de Shlomó
De la división del reino a Ajav
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Los capítulos de Eliahu
Los capítulos de Eliahu
Los capítulos de Eliahu
El reinado de Ajav
El reinado de Ajav
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1 Reyes 8 Versículo 1
Este capítulo incluye 6 temas:
El arca es traída para ser depositada en el sanctus sanctórum.
La nube llenó la casa del Señor.
La bendición de Shlomó.
La plegaria de Shlomó.
Bendición del Shlomó a todo el pueblo.
Ofrendas por la inauguración del Templo.
Metzudat David dice que una vez que fue concluida la obra, entonces Shlomó congrega a los ancianos de Israel, que eran las personas más sabias y líderes espirituales del pueblo, que fueron siempre convocados para los sucesos más importantes del pueblo de Israel, desde la época de Moshé.
Daat Mikrá dice que, tal como lo hizo David (ver Shmuel II capítulo 6) reúne a todo el pueblo para trasladar el arca de Dios, para que sea hecho con gran honor.
Malbim dice que además eran necesarios los sabios del Sanedrín para poder consagrar los sitios sagrados del Templo.
Rashí explica que, tal como había dicho anteriormente en Shmuel II versículo 6:17, David había transportado el arca de la alianza a una tienda que construyó especialmente en la ciudad de David: Y trajeron el arca del Señor y la colocaron en su lugar dentro de la tienda que David había erigido para ella, y David brindó ofrendas delante del Señor y sacrificios.
Don Isaac Abarbanel dice que este era el objetivo principal de la construcción del Templo: erigir un lugar digno y propicio para que sea instalada el arca de Dios, tal como lo dijo David en Shmuel II versículo 7:2 dijo el rey a Natán, el profeta: Mira, por favor, yo habito en una casa de cedro, pero el arca de Dios mora en medio de cortinas.
1 Reyes 8 Versículo 2
Esta fiesta se refiere a la festividad de Sucot. Radak sostiene que, cuando las Escrituras mencionan "fiesta", se refieren a la fiesta de Sucot. En este contexto, también puede incluir la fiesta de la inauguración del Templo.
El mes de Etanim es el mes que hoy en día conocemos como Tishrei. Es el séptimo mes del calendario hebreo y coincide con la celebración del Año Nuevo (Rosh Hashaná), el Día del Perdón (Yom Kipur) y la fiesta de Sucot. Rashí explica que, desde que fue entregada la Torá, se estipuló que el primero de los meses sea el mes de Nisán, que conmemora el mes de la salida de Egipto. Por lo tanto, el séptimo mes, Etanim, corresponde al mes que hoy en día llamamos Tishrei.
Shlomó decidió inaugurar el Templo durante la festividad de Sucot, una de las tres fiestas de peregrinaje en las cuales todo el pueblo de Israel acudía a Jerusalén. Esta elección permitió que todo el pueblo pudiera asistir a la inauguración y que el evento se realizara en un clima favorable, ya que Tishrei ocurre al final del verano y comienzo del otoño. Don Isaac Abarbanel señala que, a pesar de que el rey Shlomó solo había congregado a los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus y a los principales de las casas paternas, tal como dijo en el versículo anterior, no obstante, todo el pueblo acudió a este gran evento.
Aunque el Templo se concluyó en el mes de Jeshban (octubre/noviembre), la inauguración se pospuso 11 meses para asegurar la presencia de todo el pueblo de Israel. Además, el mes de Jeshban marca el inicio del invierno y las lluvias en la tierra de Israel, lo cual no era propicio para la congregación del pueblo. En cambio, Tishrei ofrecía un clima más favorable y un preaviso suficiente para que todos pudieran asistir. En el capítulo 6 versículo 38, se menciona: "Y en el año undécimo, en el mes de Bul, que es el mes octavo, la casa fue acabada en todas sus partes y conforme a todas sus ordenanzas. La edificó, en siete años", es decir, el Templo se concluyó en el mes de Jeshban y recién se inaugura 11 meses más tarde. A esto responde Abarbanel diciendo que ese tiempo fue el necesario para poder congregar a todo el pueblo de Israel, además, en el mes de Jeshban (noviembre) es cuando ya comienza el invierno y las lluvias en la tierra de Israel, y para que todo el pueblo pueda acudir, les dio un preaviso con el tiempo suficiente para que puedan asistir y que el tiempo fuera favorable, pues Tishrei acaece al final del verano, comienzo del otoño, que el clima es más favorable.
1 Reyes 8 Versículo 3
Daat Mikrá señala que, al igual que Moshé convocó a los ancianos de Israel para la inauguración del tabernáculo en el desierto, tal como se indica en Vaikrá 9:1, Shlomó hizo lo mismo y fueron convocados los ancianos de Israel.
Ralbag explica que fueron los cohanim quienes portaron el arca, debido a que ésta sería ingresada en el Sanctus Sanctórum, lugar al cual los Leviim no tenían permitido acceder. Por esta razón, los sacerdotes se encargaron de transportar el arca desde el principio.
1 Reyes 8 Versículo 4
Metzudat David explica que el Tabernáculo se encontraba en Guibón y desde allí fue trasladado hasta el lugar del Templo, para ser desmantelado y archivado en un sitio digno y respetuoso, dado que había sido construido por Moshé y había servido al pueblo de Israel desde la salida de Egipto hasta ese momento, aproximadamente 488 años.
Ahora dice: los sacerdotes y los levitas los subieron porque los sacerdotes llevaron el arca y los Leviim transportaron el resto de los utensilios y el Tabernáculo.
Daat Mikrá señala que el texto emplea el verbo "subir" ya que el monte del Templo estaba más elevado que la ciudad de David, desde donde provenía el arca. Cuando menciona: "todos los utensilios sagrados que estaban en la tienda", se refiere a la mesa con el pan de la proposición, la menorá, entre otros.
1 Reyes 8 Versículo 5
Metzudat David explica que toda la congregación iba caminando delante del arca junto con el rey Shlomó, demostrando una profunda devoción y unidad en el evento. Daat Mikrá aclara que cuando el versículo menciona "tantas ovejas y bueyes que no se podían contar ni numerar", se utiliza un lenguaje figurativo para resaltar que se trataba de un número realmente grande y fuera de lo normal.
1 Reyes 8 Versículo 6
Daat Mikrá destaca que la palabra "hasta" se repite cuatro veces, algo que no es casualidad. El texto busca ilustrar y enfatizar el lugar exacto donde fue colocada el arca, que era el elemento principal del santuario, considerado el alma mater, ya que simbolizaba la relación y el pacto de Dios con su pueblo. Todos los comentaristas coinciden en que el arca se ubicó justo debajo de las alas de los querubines que hizo Shlomó y que se mencionan en el versículo 6:23.
1 Reyes 8 Versículo 7
Esto fue narrado con lujo de detalles en el capítulo 6, versículos 23 al 28.
Así, sobre el arca reposaban dos querubines, meticulosamente elaborados por Moshé, que se alzaban bajo la majestuosa sombra de los dos querubines colosales creados por Shlomó. Estas imponentes figuras, exquisitamente trabajadas, simbolizaban la unión celestial y terrenal en el sagrado recinto.
Para más detalles, ver nuestra explicación al final del capítulo anterior, donde se analiza en profundidad la importancia de cada uno de los detalles del Templo y su simbolismo.
1 Reyes 8 Versículo 8
Los comentaristas explican que no es que las barras quedaran afuera del recinto y se pudieran ver del otro lado, sino que la intención es que sobresalieran hasta el borde, de forma tal que se pudieran notar desde fuera, inclinando un tanto la cortina del parojet que dividía entre el recinto del sanctus sanctórum y el salón anterior. Cuando dice "hasta este día" se refiere a que quedaron exactamente allí hasta el día en que el arca fue escondida por el rey Yoshiyahu, por temor a que los enemigos se la llevaran como botín de guerra.
Radak explica que esto fue hecho adrede. Una vez colocada el arca en su lugar, las barras fueron posicionadas más hacia el lado exterior para que, de esa manera, cuando el sumo sacerdote entrara a ese recinto en el día de Kipur, pudiera saber en dónde ubicarse y no moverse hacia otros lados. Así quedaron colocadas más hacia un lado y nunca se movieron.
1 Reyes 8 Versículo 9
Joreb es el monte Sinai.
El texto nos informa que dentro del arca solo estaban las dos tablas de piedra que Moshé había depositado allí en Joreb, con las cuales Dios hizo un pacto con los hijos de Israel cuando los sacó de Egipto. Los comentaristas han especificado que esto no excluye que también se encontraran en el arca el jarro de maná y la vara de Aarón, ya que según su interpretación (Shkalim 9a), estos objetos estaban guardados en el arca para la posteridad de los hijos de Israel. Sin embargo, Abarbanel establece que en el arca no se encontraban ni los fragmentos de las tablas rotas ni el libro de la Torá escrito por Moshé, ya que estos estaban guardados en los tesoros del Templo, como se desprende de las palabras del sacerdote Jilkiá (2 Reyes 22:8) cuando encontró el libro de la Torá en la Casa de Dios.
Abarbanel destaca que los sabios del Talmud (Bava Batra 14b) están divididos en este asunto, algunos afirman que el libro de la Torá se guardaba en un estante sobresaliente del arca, mientras que otros creen que estaba dentro del arca junto con las tablas. Abarbanel argumenta que los fragmentos de las tablas rotas y el libro de la Torá se encontraban dentro del arca, ya que todos estos elementos estaban relacionados con un mismo propósito divino.
Además, Abarbanel rechaza la idea de que la vara de Aarón y la jarra de maná estuvieran dentro del arca, ya que según los versículos, estos objetos estaban guardados frente al acta, no dentro de ella.
Rambam explica en el Libro Avodah (Leyes del Beit HaBejirá, Capítulo 4) que había una piedra en el Kodesh HaKodashim (sanctus sanctórum) en la cual se colocaba el arca, y ante ella se situaban el jarro de man y la vara de Aarón. Por lo tanto, estos elementos no estaban dentro del arca junto con las tablas.
En cuanto al libro de la Torá encontrado por Jilkiá, Abarbanel lo aborda en el lugar correspondiente. Según él, algunos comentaristas, como el Radak, basan su interpretación en una discusión talmúdica (Shekalim 6b) sobre si había dos arcas en Israel, una que contenía solo las tablas completas y otra que contenía los fragmentos y el libro de la Torá, siguiendo la opinión de R. Yehudá bar Elai. Otros, como Najmánides, sostienen que había un solo arca que contenía las tablas, los fragmentos y el libro de la Torá, opinión adoptada por Radak y otros comentaristas.
No obstante, Abarbanel concluye que había sólo un arca en Israel, la cual contenía las tablas, los fragmentos y el libro de la Torá escritos por Moshé, ya que representaban una única Torá, y el arca era el lugar designado para guardar tanto las tablas de piedra como las escrituras. La interpretación literal del versículo sería entonces "No había en el arca nada más que las dos tablas de piedra que Moshé colocó allí en Horeb, con las cuales el Señor había hecho un pacto con el pueblo de Israel al sacarlos de la tierra de Egipto", excluyendo específicamente otros elementos sagrados como el jarro de man y la vara de Aarón, que estaban situados al lado del arca.
1 Reyes 8 Versículo 10
El Midrash cuenta que cuando Shlomó quiso inaugurar el Templo, los portones se trabaron y no había forma de abrirlos. Y a esto se refiere el salmo 24:7 que dice: Alzaos, oh puertas, vuestras cabeceras, alzaos vosotras, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria. ¿Quién es este Rey de la gloria? El Señor, fuerte y poderoso; el Señor, poderoso en batalla. Alzad, oh puertas, vuestras cabeceras, alzadlas, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria. ¿Quién es este Rey de la gloria? El Señor de los ejércitos, Él es el Rey de la gloria. (Selah)
En el Talmud se relata la siguiente historia: "Dijo Rabí Yehudá en nombre de Rab: ¿Qué significa lo dicho: 'Haz conmigo una señal para bien, y que vean mis enemigos y se avergüencen' (Salmos 86:17)? Dijo David ante Dios: "Señor del universo, perdóname por mi pecado. Dios le respondió: Te perdono. Dijo David: Haz conmigo una señal en mi vida. Le respondió: En tu vida no lo mostraré, pero en la vida de Shlomó, tu hijo, lo mostraré". Cuando Shlomó construyó el Templo, quiso introducir el arca en el sanctus sanctórum, pero las puertas se unieron entre sí y no se podían abrir. Shlomó recitó veinticuatro salmos y no fue respondido. Entonces dijo: Alzaos, oh puertas, vuestras cabeceras, alzaos vosotras, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria (Salmos 24:7). Entonces las puertas intentaron tragárselo a Shlomó, y dijeron: '¿acaso te llamas a ti mismo el Rey de gloria?' Respondió Shlomó: 'El Señor fuerte y poderoso'. Volvió a decir: Alzad, oh puertas, vuestras cabeceras, alzadlas, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria. ¿Quién es este Rey de la gloria? El Señor de los ejércitos, Él es el Rey de la gloria. (Selah) – a pesar de ello no fue respondido. Cuando dijo: 'Oh Señor Dios, no rechaces el rostro de tu ungido; recuerda las misericordias de David tu siervo' (Dibre Haiamim II 6:42), entonces fue inmediatamente respondido y las puertas se destrabaron y pudieron abrirse para que entre el arca. En ese momento, los rostros de todos los enemigos de David se abochornaron (por la vergüenza), y todo el pueblo de Israel supo que Dios le había perdonado a David su pecado" (Talmud Tratado Shabat 30a).
La explicación de este Midrash es que, al intentar introducir el arca en el sanctus sanctórum del Templo, Shlomó enfrentó dificultades ya que las puertas se trabaron herméticamente y no había forma de abrirlas. A pesar de recitar numerosas alabanzas, no fue hasta que invocó los méritos de su padre David que las puertas se abrieron. Este evento fue interpretado como una señal Divina de la aceptación del arca y el Templo por parte de Dios, así como una confirmación del perdón de David por su pecado y que por su mérito Dios hizo morar Su presencia entre el pueblo. De esta forma, quedó demostrado lo que Dios le había dicho a David en Shmuel II 7:12 Pues tus días se completarán y reposarás con tus padres, Y estableceré a tu descendiente después de ti, el que saldrá de tus entrañas, y afirmaré su reinado. Él edificará casa a Mi nombre, y estableceré el trono de su reino para siempre., a pesar de que Shlomó fue el que construyó el Templo en la práctica, todo el mérito era de David.
Esta manifestación era una señal de la aceptación divina del Templo como lugar de morada para la presencia de Dios. Este evento se relaciona con otras apariciones de la nube divina en las Escrituras, como en el Tabernáculo en el desierto durante el tiempo de Moshé.
1 Reyes 8 Versículo 11
Abarbanel explica que cuando los sacerdotes salieron del santuario, una nube llenó la casa del Señor. Esta nube representa la gloria de Dios, que llenó el Templo recién inaugurado por Shlomó. La presencia de la nube fue tan abrumadora, que los sacerdotes no pudieron permanecer de pie para ministrar en el santuario debido a la intensidad de la nube, que representaba la gloria del Señor.
Abarbanel insiste en la idea de que la gloria del Señor llenó físicamente el espacio, dejando claro que era una presencia visible y tangible que demostraba el favor divino hacia el Templo y el pueblo de Israel
Esta nube no representaba una barrera física impenetrable, entonces ¿Por qué los sacerdotes no podían permanecer de pie para ministrar? Esta misma pregunta podemos formular acerca de Moshé, cuando nos relata en la inauguración del Tabernáculo en Shemot 40:34 Entonces la nube cubrió la tienda de reunión y la gloria del Señor llenó el tabernáculo. Y Moshé no podía entrar en la tienda de reunión porque la nube estaba sobre ella y la gloria del Señor llenaba el tabernáculo.
¿Por qué Moshé no entra? No es que no podía entrar porque había algo que se lo impedía, sino que él mismo decide no entrar, porque ve que está la nube-niebla, que representa la presencia de Dios en ese lugar, es por eso que espera hasta que el Rey lo llame, tal como ocurrió con la reina Esther cuando se va a presentar ante el Rey Ajashverosh, primero se acerca hasta el patio y luego si el rey la llama, entonces se adentra hasta donde está el soberano, de lo contrario no avanza. Así actuó Moshé en el Monte Sinaí, luego de que Dios le dijo los diez mandamientos. Allí nos relata que subieron al monte junto a Moshé, Aarón, sus hijos y los sabios, en ese momento la cumbre del monte estaba cubierta por una nube, es por eso que no continúa subiendo. Dios llamó a Moshé y recién entonces ascendió a la cima.
Esta manifestación de la nube simboliza la morada de Dios entre el pueblo de Israel, similar a la forma en que la nube había guiado y protegido al pueblo en el desierto. La nube en el Templo reafirmaba la relación especial entre Dios e Israel, y la aceptación eterna del Templo como su morada.
1 Reyes 8 Versículo 12
Metzudat David explica que, cuando Shlomó vio la nube que se revelaba milagrosamente en el sanctus sanctórum, sin que pudiera atribuirse a ninguna fuerza natural, entonces dijo en voz alta a todo el pueblo: 'El Señor ha dicho que morará en la densa nube'. ya que esa nube simbolizaba la presencia Divina, y así encontramos en el monte Sinai cuando Dios se reveló al pueblo de Israel (Éxodo 20:21) Y el pueblo se mantuvo a distancia, mientras Moshé se acercaba a la densa nube donde estaba Dios.
Rashí también relaciona la nube con la presencia Divina citando el versículo de Vaikrá 16:2 Dijo el Señor a Moshé: Di a tu hermano Aarón que no entre en cualquier momento en el lugar santo detrás del velo, delante de la cobertura del arca, no sea que muera; porque Yo Me apareceré en la nube sobre la cobertura del arca.
Daat Mikrá también aporta un versículo para confirmar esta idea, Salmos 97:2 Las nubes y densas tinieblas Lo rodean; la rectitud y la justicia son la base de Su trono.
En la visión del monte Sinai Dios le dijo a Moshé: He aquí que Yo vendré a ti en la espesura de la nube.
La función de la nube es cubrir, ocultar, como en un día de neblina que no se ve nada claro.
También podemos indicar que la nube es la “pamalia”- la guardia real del rey. El rey, no se mueve solo, siempre es acompañado por su séquito. De este modo, si veo la cohorte del rey o la guardia real, esto me hará deducir que el rey se encuentra en ese lugar, aunque en realidad no lo estoy viendo a él.
Análogamente, los ángeles también cumplen la función de la nube, me refiero a que ocultan a Dios. Al hacer ellos las tareas en este mundo, ocultan a Dios, pues Él maneja este mundo a través de los ángeles, que ejecutan fielmente Su voluntad.
1 Reyes 8 Versículo 13
Dice Don Isaac Abarbanel: al ver Shlomó que Dios hizo descender sobre el Templo la nuve que representaba su presencia, eso le confirmó a Shlomó que efectivamente la casa que construyó sería la morada de Dios, por eso continuó afirmando Shlomó: ‘He edificado una casa para que Tú habites en ella, un lugar para tu morada eterna’, es decir, después que hayan visto todos que Su gloria (la nube) ha morado en esta casa, es posible afirmar que, este es el lugar escogido por Dios para hacer morar Su Nombre para siempre, porque todo tiempo en que no se haya visto la nube, no se podía saber con precisión que Él había aceptado morar allí, pero, al ser que la nube se ha posado allí, entonces supo Shlomó que la casa que había edificado, fue el lugar que Dios escogió para morar allí entre el pueblo de Israel.
Y cuando dijo: un lugar para Tu morada para siempre, se refiere que esta casa no sería como Guilgal, Nov o Guibón, lugares en donde se instaló allí el Tabernáculo, pues ninguno de ellos era una casa eterna y por eso no duraron mucho tiempo, pues no eran el lugar que el Señor escogió para poner Su Nombre allí, sino este lugar, que es el Monte Moriah.
Rashí explica que, por esa razón, después de que se construyó esta casa, se prohibieron todos los demás altares y nadie podría ofrendar en ellos, excepto en esta casa.
Además, podemos interpretar estas palabras de Shlomó como una oración diciendo: Sea Tu voluntad, Señor mi Dios, que esta casa sea un lugar destinado para tu morada para siempre.
Es sabido por tradición transmitida por cada sabio a su discípulo, que el lugar donde David y Shlomó construyeron el altar en la era de Arauná, ese era el lugar donde Abraham construyó el altar y para ofrecer a suho Ytzjak, y es el lugar donde Noaj construyó (el altar) cuando salió del arca, y es el altar donde ofrendaron Caín y Abel. Y allí también Adam brindó una ofrenda cuando fue creado, y desde allí fue creado. Dijeron los sabios, el hombre fue creado desde el lugar de su expiación.
1 Reyes 8 Versículo 14
Los comentaristas dijeron que, si bien no encontramos aquí la bendición con la que los bendijo, en realidad esta se encuentra después de su oración y está escrita más adelante a partir del versículo 55.
Don Isaac Abarbanel dice que, en realidad, la bendición es la oración misma que oró al Dios para que Sus ojos estén abiertos hacia esa casa y escuche la oración de quien ora y suplica ante Él en esa casa, porque esta es una verdadera bendición para el pueblo de Israel. Y lo que dice despues, cuando el rey volvió su rostro hacia el pueblo, les dio una bendición habitual, como si dijéramos "El Señor esté con ustedes" o "Paz sobre ustedes", y eso es lo que significa "bendijo al pueblo". Luego comenzó su oración.
Daat Mikrá menciona que así también ocurrió cuando fue inaugurado el Tabernáculo, Vaikrá 9:23 Y Moshé y Aarón entraron en la tienda de reunión, y cuando salieron y bendijeron al pueblo, la gloria del Señor apareció a todo el pueblo.
Y de lo dicho: "toda la asamblea de Israel estaba de pie", aprendemos que no es adecuado sentarse en el atrio excepto para los reyes de la casa de David, como se dijo (Samuel 2:7:18) "Y vino el rey David y se sentó delante del Señor."
1 Reyes 8 Versículo 15
Shlomó se refiere al gran mérito que ha tenido David, porque, si bien son muchas las personas o reyes que se proponen construir un santuario a Dios, no todos logran que sea aceptado por Él. David, ha tenido la intención sincera de edificar una casa al Nombre del Señor, y, Shlomó vio que la providencia Divina estuvo a su lado y para lograr llevar a cabo esa faraónica labor de erigir y terminar la construcción del Templo.
1 Reyes 8 Versículo 16
Don Isaac Abarbanel explica que, desde el día en que Israel salió de Egipto, no eligió una ciudad de todas las tribus de Israel para ordenar que se construyera allí la Casa Sagrada, pero eligió a David como rey sobre Israel, quien fue el que inició y motivó la construcción de la Casa, de manera que a través de él se eligió la ciudad y el lugar donde se construiría la Casa del Señor. En Dibre Haiamim I 6:6: "Y elegí a Jerusalén para poner Mi Nombre allí, y elegí a David para estar sobre Mi pueblo, etc."
Malbim dice que, la unificación de Israel dependía de dos cosas:
La unión del pueblo, pues no debemos olvidar que al final del reinado de David hubieron varias oportunidades en que el pueblo estaba enfrentado unos contra otros, por ejemplo con David y los descendientes de Shaul o luego con Abshalom. Y esta unión fue lograda a través de Jerusalén, como está escrito: 'Jerusalén, construida como una ciudad unida, donde suben las tribus, etc.' A través de que todos subieran allí para las festividades y todos se volvieran hacia un mismo lugar, todos los miembros de la nación se unieron para ser un solo cuerpo, hasta el punto en que Jerusalén fue para el pueblo como lo es el corazón para el cuerpo, enviando espiritualidad y la conexión con Dios a todos los individuos, tal como el corazón a través del flujo de sangre irriga vida a todos los órganos del cuerpo.
A través del reino de la Casa de David, mediante el cual se estableció una administración uniforme y continua que incluía a todos, como está escrito: 'Porque allí se establecieron los tronos para el juicio, los tronos de la Casa de David'. El reino de la Casa de David fue para el pueblo como es el cerebro para el cuerpo individual, enviando inteligencia, sensibilidad y prioridades a todos.
Daat Mikrá sostiene que cuando dice que estuviera Mi Nombre sobre Mi pueblo Israel se refiere a colocar allí el arca de la alianza, que es el pacto con el pueblo de Israel, para ser un pueblo consagrado y único, siendo gobernados por enseñanzas Divinas y estableciendo una sociedad ideal orientada e inspirada hacia los valores celestiales y no meramente mundanos como el resto de los pueblos. Todo esto estaba representado por el arca que fue llamada en Shmuel II 6:2 el arca de Dios, la cual es llamada por el Nombre, el Nombre del Señor de los Ejércitos, que está sobre los querubines. Y el objetivo principal del Templo era poder colocar el arca (y los valores que representa) en un sitio central para el pueblo, que sea su brújula y su centro neurálgico, tal como está escrito en Dibre Haiamim I 22:19 levantaos y edificad el santuario del Señor Dios, para que traigáis el arca del pacto del Señor y los utensilios sagrados de Dios a la casa que se ha de edificar para el Nombre del Señor.
1 Reyes 8 Versículo 17
Shlomó nos deja en claro que la intención neta y pura de David fue exactamente lograr ese objetivo que dijimos en el versículo anterior. Dios reconoció la sinceridad del deseo de David, pero sabía que en tiempos de guerra y conflicto, la construcción del Templo podría ser malinterpretada. Por lo tanto, eligió a Shlomó, quien, en una era de paz y prosperidad, podía edificar la casa del Señor sin que se cuestionaran sus motivos.
1 Reyes 8 Versículo 18
Tal como he explicado anteriormente (en 5:19), la condición principal para la construcción del Templo era que se construyera solo en Nombre del Señor, sin ningún otro interés adicional. Esto era imposible en los días de David, dado que él debió librar muchas guerras y salvarse de muchos que lo persiguieron, y el Señor prometió que y el Señor prometió que, a través de la construcción del Templo, encontraría descanso de sus enemigos. Por lo tanto, mal podrían pensar que el motivo por el cual David construiría el Templo sería para un objetivo mundano (su propio bienestar personal) que obtendría de la construcción, lo cual era contradictorio con la idea de que se construyera solo en Nombre de Dios.
No obstante, Shlomó quiere dejar claro que esa fue la intención del corazón puro de David, construir el Templo únicamente en Nombre del Señor sin ninguna intención externa. Y así se dijo: Por cuanto tuviste en tu corazón edificar una casa a Mi Nombre. No obstante, el Señor sabía que si lo hubiera construido David, posteriormente habría quien pensaría que lo hizo para recibir algún beneficio personal y no solo en Nombre del Señor.
Por ello, Dios, que conoce la verdadera intención de cada uno, le dijo que el mérito de su pensamiento puro y su buena intención sería tenido en cuenta por Dios, como si David mismo hubiera realizado la obra completa y como que su intención se hubiera hecho ya realidad.
1 Reyes 8 Versículo 19
El único que podía decir que iba a edificar una casa en Nombre del Señor, era Shlomó, pues no lo hacía por algún interés mundano, ya que él ya tenía todo: paz, abundancia, sabiduría, era admirado por los demás reyes, etc. Es por eso que cualquiera podía afirmar sin temor a equivocarse que la intención de Shlomó al construir un Templo era meramente engrandecer el Nombre de Dios sin ningún otro interés fuera de ello.
1 Reyes 8 Versículo 20
Malvim explica que Shlomó deja en claro que una vez que el reino de Shlomó fue establecido, sin que nadie lo cuestione, sin rebeliones externar ni enemigos externos, entonces ha podido edificar la casa en Nombre de Dios y sólo en Su honor, sin ningún otro provecho particular.
Podemos además entrever de sus palabras que, ese fue el designio de Dios al establecerlo en el trono firmemente y brindarle paz con todos los reinos de alrededor. Es por eso que recalca tanto el Nombre del Señor.
1 Reyes 8 Versículo 21
Tal como dijimos en la explicación del versículo 16, el objetivo principal del Templo era colocar el arca (y los valores que representa) en un sitio central para el pueblo, convirtiéndolo en su brújula y centro neurálgico.
1 Reyes 8 Versículo 22
Don Isaac Abarbanel sostiene que hasta ahora Shlomó había estado de rodillas y ahora se pone de pie. El extender las manos al cielo denota un pedido y súplica a Dios.
Shlomó se coloca justo delante del altar; hasta entonces había estado en el patio exterior, donde todo el pueblo de Israel podía ingresar libremente, pero ahora se acerca más hacia el lugar sagrado, justo hasta el límite máximo en donde solo los sacerdotes pueden estar. Con esto, Shlomó trata de expresar su plegaria desde el sitio más sagrado al que él puede llegar.
1 Reyes 8 Versículo 23
Se refiere a que no hay nadie más elevado que Dios en mundo celestial ni tampoco en el mundo material. Por lo tanto, solo Él es digno de alabar entre todo lo existente.
Daat Mikrá explica que el término pacto se refiere a cumplir con el otro aquello con lo que se comprometió y se merece, por ejemplo, si se comprometió a pagarle su salario, al efectuar el pago está haciendo algo que le correspondía hacer, no se trata de un favor u obra de bien.
Misericordia, es hacer algo por el otro aunque no esté obligado o aun cuando el otro no se lo merece. Por ejemplo cuando le condona una deuda a su prójimo.
1 Reyes 8 Versículo 24
Don Isaac Abarbanel explica que, tal como vemos frecuentemente en los textos bíblicos, todo ruego o plegaria a Dios, comienza siempre con alabanzas y reconocimiento a Dios.
Radak sostiene que lo que Dios le prometió a David en Shmuel II 7:11 "el Señor te edificará una casa. Pues tus días se completarán y reposarás con tus padres, Y estableceré a tu descendiente después de ti, el que saldrá de tus entrañas, y afirmaré su reinado. Él edificará casa a Mi nombre, y estableceré el trono de su reino para siempre". Tal como Dios ha hablado, no quedó solo en palabras, sino que también lo llevó a la práctica, tal como se puede ver en ese día en que Shlomó está firmemente establecido en el trono y la obra del templo fue completada.
1 Reyes 8 Versículo 25
A partir de aquí, Shlomó comienza con los pedidos. No obstante, Shlomó no está pidiendo bajo cualquier circunstancia, pues sabe que Dios no podría tolerar a un malvado ni perdonar sus maldades si no se arrepiente sinceramente y corrige sus acciones.
1 Reyes 8 Versículo 26
Don Isaac Abarbanel dice que, si bien es parecido al versículo anterior, aquí Shlomó le pide a Dios que no solamente cumpla lo que le dijo a David en Shmuel II 7:11, sino también lo dicho allí: “Yo seré como un padre para él y él será como un hijo para Mí. Cuando cometa iniquidad, lo corregiré con vara de hombres y con azotes de hijos de hombres, Pero Mi misericordia no se apartará de él, como la aparté de Shaul a quien quité de delante de ti”. Es decir, que Shlomó sea amado en las alturas y sea escuchada su plegaria.
1 Reyes 8 Versículo 27
Malbim explica las palabras de Shlomó de la siguiente manera: Su presencia en la tierra no conlleva una existencia física como la gente corriente podría pensar, ya que no puede ser contenida por el cielo ni por los cielos de los cielos (cosmos?). Más bien, Su presencia en la tierra es una metáfora para Su supervisión constante, escuchando oraciones y observando con especial atención las necesidades de Su pueblo. Por eso dirá en el próximo versículo: atiende a la oración de Tu siervo y a su súplica, oh Señor Dios mío, para que oigas el clamor y la oración que Tu siervo
En otras palabras Shlomó está diciendo que no para Dios construyó esa casa, sino como una necesidad para los hombres.
1 Reyes 8 Versículo 28
Daat Mikrá sostiene que cuando dice: atiende a la oración no se refiere solamente a escuchar, sino también a comprender la necesidad y responder acorde a ella.
Meam Loez explica que este versículo, cuando dice: "atiende a la oración de Tu siervo", no se refiere solamente a Shlomó, sino a todos aquellos hombres justos que son dignos de ser considerados Tus siervos. Escucha sus ruegos.
La diferencia entre oración y súplica radica en la intensidad y la naturaleza del pedido. La oración es una solicitud que puede abarcar diversas necesidades o agradecimientos, mientras que la súplica es una petición urgente y desesperada que surge del profundo sufrimiento o angustia del alma, buscando alivio o salvación inmediata.
1 Reyes 8 Versículo 29
En la Torá, específicamente en Deuteronomio 11:12, se menciona que los ojos del Señor están siempre sobre la tierra de Israel, indicando una providencia divina directa y constante. Los comentaristas explican que, mientras que fuera de Israel la providencia divina se ejerce a través de intermediarios o ángeles, en la tierra de Israel, Dios mismo actúa directamente.
El rey Shlomó, en su profunda y fervorosa oración, se refiere a esta misma idea. Él solicita a Dios que, dado que Su presencia y Su Nombre residen en el Templo, atienda de manera especial a todos aquellos que se dirijan allí con sus oraciones. Shlomó entiende que la santidad de ese lugar y la especial predisposición e inspiración que sentirán los fieles al estar allí, en el mismo sitio donde grandes personajes bíblicos como Adam, Noaj, Abraham, Itzjak y Yaacob habían estado y ofrecido sus plegarias, generarán una conexión única y más profunda con lo divino.
Shlomó implora que, por la sublime santidad del Templo y la especial disposición espiritual y mental que experimentarán los individuos al acudir a ese lugar sagrado, sus súplicas y oraciones sean consideradas de manera más intensa y especial. Él espera que Dios, en Su infinita misericordia, escuche y responda a estas plegarias con una atención y benevolencia particulares, ya que el acto de orar en un sitio tan lleno de historia, fe y encuentros divinos, eleva el alma y purifica el corazón, haciendo que las súplicas sean más sinceras y dignas de ser contestadas.
Así, Shlomó no solo pide que se escuchen las oraciones, sino que ruega que se reconozca la profundidad y el fervor con que son hechas en ese lugar, destacando la importancia de la conexión que ese espacio sagrado causará en la devoción del creyente.
1 Reyes 8 Versículo 30
En el versículo anterior se refería a aquel que acudía físicamente a aquel lugar. Aquí hace alusión a aquel que, si bien no puede estar en forma presencial, sus plegarias y su mente estaban dirigidas hacia el Templo de Shlomó, de esa forma, si realmente, el individuo se compenetra de ello, entonces podrá lograr resultados similares a los que se explicaron en el versículo anterior, haciendo que sus ruegos sean más significativos y dignos de ser atendidos por Dios.
No obstante, en este versículo, se recalca que no debemos confundirnos pensando que Dios está físicamente en ese lugar, pues Dios no es algo físico ni se rige por las reglas de espacio y tiempo. Él no tiene lugar. Por eso, si queremos hablar con propiedad y lógica, si bien es imperativo asumir que Dios sabe y conoce todo lo que sucede en cada rincón del mundo, no obstante, no es correcto decir que “Dios está en algún lugar” ni tampoco que “Dios está en todos lados”, ya que “estar” implica una característica de la materia, una cualidad de lo físico, y Dios no tiene físico, por lo tanto, tampoco tiene un lugar. Así como el sentimiento del amor no tiene un lugar, pues no es algo físico. Los sabios del Midrash lo expresaron diciendo: “El mundo no es Su lugar, sino que Él es el lugar del mundo”.
Este concepto nos invita a entender que Dios trasciende cualquier limitación física y material. Aunque el Templo es el lugar más sagrado y especial donde la presencia divina se manifiesta de manera más evidente para los fieles, aquel que, por alguna fuerza mayor no pudiera presentarse allí y ser inspirado por aquel lugar sagrado, no debe olvidar que Dios no se limita a un espacio determinado, en última instancia, nuestra relación con Él de la pureza y sinceridad de nuestros corazones y almas. Así, la santidad del Templo reside en su capacidad para inspirar una conexión más profunda con lo Divino, elevando nuestras plegarias y súplicas a un nivel superior, siempre recordando que Dios es infinito y omnipresente.
Daat Mikrá aclara que, aparentemente, este es un caso en el que el individuo tiene plena conciencia de haber actuado incorrectamente y está suplicando el perdón Divino. Por este motivo, el rey Shlomó solicita a Dios para que, ese individuo que se arrepiente y ruega a Dios, sea perdonado.
1 Reyes 8 Versículo 31
1 Reyes 8 Versículo 32
Daat Mikrá citando a Radak dice que, el versículo de Vaikrá 19:30 y 26:2 que ordena: Mi santuario respetarás y temerás, nos ensena que parte de la función del Templo sagrado era también imponer respeto y justicia, de esa forma, cada cual recibirá la debida recompensa por sus actos, tanto el justo como el malvado. De esa forma, temerán mucho de la santidad del lugar y no se atreverán a mentir o jurar en falso, pues Él perdonará a aquel que se presente ante Su Templo y preste falso juramento o pretenda perjudicar a su prójimo.
El Templo, entonces, no es solo un lugar de oración, sino también un símbolo de justicia Divina, donde cada acción es medida y juzgada con imparcialidad.
1 Reyes 8 Versículo 33
Don Isaac Abarbanel dice que ahora se refiere a pedidos de todo el pueblo. Y específicamente se refiere al caso de que, estando en la tierra de Israel, salieran a un combate contra el enemigo y fuera derrotados en esa batalla, entonces, al volverse al templo, reconociendo que no todo depende de su fuerza tal como dice en Debarim 8:17 No sea que digas en tu corazón: "Solo por mi valentía y por la fuerza de mi mano he obtenido todo este logro" Sino que te acordarás del Señor tu Dios, porque Él es el que te da poder para obtener logros. O lo que dice en Zejariá 4:6 Esta es la palabra del Señor a Zerubabel: “No por la bravura ni por la fuerza, sino por mi Espíritu” dice el Señor de los ejércitos; volviéndose de su altanería y vanidad, siendo humildes y reconociendo que todo proviene de Dios, a eso se refiere cuando dice: confesarán Tu Nombre.
1 Reyes 8 Versículo 34
Continuando con lo dicho en el versículo anterior, se refiere a que, siendo derrotado el ejército de Israel en la batalla, lo más probable que algunos hayan sido tomados prisioneros por el enemigo y llevados en cautiverio. Ante esta situación, el resto del pueblo, al volverse a Dios y rogar en Su Templo, reconociendo que han obrado mal, ya sea por sus actos malos o por haber depositado su confianza en cosas vanas, entonces Dios los perdonará y los hará triunfar pudiendo regresar a las tierras de donde habían huido o rescatar a los que fueron exiliados para que puedan volver a su tierra o expulsar al enemigo de aquellas ciudades que el enemigo les haya usurpado y echado.
1 Reyes 8 Versículo 35
Esto ya había sucedido en los días de David, en que Dios los castigó sin concederles lluvias durante 3 años, hasta que repararon su error, tal como relata en Shmuel II capítulo 21.
Rashí recalca que el texto hace alusión que, aquí no se trata de un arrepentimiento sincero, siendo conscientes de que actuaron mal, sino que el motivo por el cual el pueblo se retracta de sus malos actos es solamente para que llueva, se acabe la sequía y que no se arruinen sus cosechas.
1 Reyes 8 Versículo 36
Daat Mikrá dice que esto ya había sucedido en los días de David, en que Dios los castigó sin concederles lluvias durante 3 años, hasta que repararon su error, tal como relata en Shmuel II capítulo 21., allí nos dice que Y hubo hambre en los días de David por tres años, año tras año, y David buscó la presencia del Señor. Y el Señor dijo: Es por causa de Shaúl y de su casa sangrienta, porque él dio muerte a los de Guibón.
1 Reyes 8 Versículo 37
Radak explica que, si bien en el versículo anterior habla de sequía y eso implica necesariamente hambre, en nuestro versículo se refiere otros tipos de factores que pueden ocasionar hambre, como ser las pestes o causantes naturales de que se estropee la cosecha o a causa de que el enemigo las destruya, como lo hacían los Pelishtim en época de los Shofetim.
1 Reyes 8 Versículo 38
1 Reyes 8 Versículo 39
No se trata de rezar a las piedras o a las construcciones, pues ellas en sí no tienen ningún poder, solamente Dios, que no está en nada material de este mundo, es el que puede ayudarlos.
No se trata de que la gente diga ciertas frases, conjuros o amuletos, y con eso ya conseguirá lo que pide, sino que Dios observará al camino de cada cual y acorde a ello le recompensará a cada uno según su merecer. No obstante, dice Don Isaac Abarbanel, ya por el hecho de que extienda sus manos hacia esta casa, con eso ya va demostrando un paso de arrepentimiento y búsqueda de Dios, lo cual le otorga un mérito suficiente como para que Dios tienda su plegaria y le responda en caso de merecerlo.
Tal como dijo en Shmuel I 16:7 Porque el hombre mira a los ojos, pero Dios observa los corazones.
1 Reyes 8 Versículo 40
Radak explica que, cuando el pueblo vea que el mal que se cernía sobre ellos desapareció por haberse arrepentido de sus malos actos, entonces les será claro que Dios observa todas sus acciones y a causa de ellas les advino ese castigo, entonces, en el futuro, temerán a Dios.
1 Reyes 8 Versículo 41
Hasta aquí había hablado del pueblo de Israel, ahora se refiere a los no judíos.
Malbim explica que, cuando los individuos de los demás pueblos escuchen cómo Dios extiende Su providencia sobre el pueblo de Israel, viendo cómo Él les responde cuando oran en esa casa a Su Nombre (tal como dijo en los versículos anteriores), entonces también ellos se querrán acercarse y rezar a Dios en esa casa tal como lo hicieron los judíos.
1 Reyes 8 Versículo 42
Daat Mikrá dice que algo similar a esto es lo que sucedió con Itró, como lo relata la Torá en Shemot 18:1 Y oyó Itró, sacerdote de Madián, suegro de Moshé, todo lo que Dios había hecho por Moshé y por Su pueblo Israel, cómo el Señor había sacado a Israel de Egipto… Entonces Itró dijo: Bendito el Señor que os libró de la mano de los egipcios y de la mano del Faraón, y que libró al pueblo del poder de los egipcios. Ahora sé que el Señor es más grande que todos los dioses. O como sucedió con el pueblo de Jiví que vinieron a Yehoshua (9:9): Y le dijeron a él: de una tierra muy lejana han venido tus siervos, a causa del Eterno tu Dios, pues oír oímos (acerca de su grandeza) y todo lo que ha hecho en Egipto. Y todo lo que les ha hecho a los dos reyes Emoreos del otro lado del Jordán, A Sijón, rey de Jeshbón, y a Og, el rey de Bashán, que estaba en Ashtarot.
1 Reyes 8 Versículo 43
Rashí explica que, el motivo por el cual Shlomó solicita a Dios que responda al extranjero que rece en esta casa sin ninguna condición previa, se debe a que, a diferencia de Israel, el extranjero al ver que su plegara no es respondida, razonará en su interior pensando que Dios no existe o no escucha las plegarias, pues no le respondió, en cambio el pueblo de Israel, atribuye la falta de respuesta Divina, a sus propios pecados, que son los que ocasionan que Dios se aleje, pues ya han comprobado que al ir en los caminos de Dios, Él los protege y los cuida de todo mal, otorgándoles bienestar y protección.
Radak agrega a lo dicho por Rashí, que todo esto es a nivel educativo, para que el extranjero se vaya acercando a Dios y así de a poco se asemeje al pueblo de Israel y abandone sus ideas paganas, tal como dice: para que todos los pueblos de la tierra conozcan Tu Nombre para que Te teman, como Te teme Tu pueblo Israel.
1 Reyes 8 Versículo 44
Daat Mikrá dice que, anteriormente se refería a guerras que deberían liberarse dentro del territorio de Israel, aquí se refiere a aquellas batallas que se luchaban fuera de la tierra de Israel.
Radak afirma que no se salía a una guerra sin antes haber consultado a Dios, ya sea mediante un profeta o por intermedio del sumo sacerdote por intermedio de los Urim Betumim - el pectoral con las piedras preciosas que vestía el sumo sacerdote.
Ralbag explica que hasta aquí había hablado acerca de los que oraban en ese lugar, ahora, se refiere a aquellos que deben rezar desde la distancia, pero su vista está puesta hacia la ciudad de Jerusalem, específicamente hacia el santuario. De aquí aprendemos hasta hoy en día, sea donde sea que esté el judío siempre rezará mirando hacia Jerusalem, y los que están en Jerusalem, lo hacen mirando hacia el monte del Templo.
Todo el pueblo de Israel, aúnan sus plegarias y corazones dirigiéndolas todos hacia un mismo sitio.
1 Reyes 8 Versículo 45
Radak dice que se refiere a que Dios haga justicia con los enemigos del pueblo de Israel. Tal como dijo en Iftaj al rey de Amón Shofetim 11:27 Por tanto, yo no he pecado contra ti, mas tú obras mal en contra mío, guerreando contra mí; sea el Eterno juez hoy, entre los hijos de Israel y los hijos de Ammón.
1 Reyes 8 Versículo 46
Daat Mikrá dice que aquí Shlomó está expresando lo que dijo en Kohelet 7:20 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra que haga el bien y nunca peque o como dijo luego del diluvio en Bereshit 8:21 y dijo el Señor para sí: 'No volveré a maldecir la tierra por causa del hombre, porque el impulso del corazón del hombre es malo desde su mocedad; no volveré a destruir a todo ser viviente como lo he hecho'.
Antes había hablado de las distintas guerras, aquí, se refiere a una situación en la cual, el pecado que han cometido es tal que, no solo quedaron expuestos a ser atacados sino pero aun, son derrotados por el enemigo llevados al exilio.
1 Reyes 8 Versículo 47
Malbim explica que hay aquí tres niveles:
recapacitan se refiere a que comienzan a pensar que todo eso que les sucede no es casualidad, lo que llevará a que comiencen a arrepentirse.
y Te hacensúplicaen la tierra de los que los llevaron cautivos. Al verse en una tierra extraña, con costumbres completamente distintas y distantes de lo que ellos están acostumbrados.
Hemos pecado y hemos cometido iniquidad, hemos obrado perversamente ahora asumen plenamente que es por su propia culpa que llegaron a esa situación.
Todo esto son los pasos lógicos para poder arrepentirse sinceramente.
1 Reyes 8 Versículo 48
Shlomó no está pidiendo algo gratuito, sino que antepone primero por parte del pueblo un cambio de actitud: primero deben arrepentirse y volverse sinceramente de sus actos. Esto no debe ser algo superficial, de la boca para afuera. No alcanza solo con decirlo, sino que debe ser un cambio profundo, desde adentro. Tal como dice la Torá en Debarim 30:2 Y sucederá que cuando te ocurran todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y las recuerdes en todas las naciones adonde el Señor tu Dios te haya desterrado, y te volvieres al Señor tu Dios, tú y tus hijos, y le obedezcas con todo tu corazón y con toda tu alma conforme a todo lo que yo te ordeno hoy, entonces el Señor tu Dios te hará volver de tu cautividad, y tendrá compasión de ti y te recogerá de nuevo de entre todos los pueblos adonde el Señor tu Dios te haya dispersado.
En el versículo 44 había dicho: oren al Señor vueltos hacia la ciudad que Tú has escogido y hacia la casa que he edificado a Tu Nombre aquí además de la ciudad y la casa de Dios, agrega la tierra de Israel, lo que hace referencia a que se encuentran completamente fuera del país, en un lugar lejano.
A pesar de que están en el exilio, para ellos su hogar y su corazón están en Israel y en Jerusalem, la tierra que Dios les dio, no sienten que su lugar o ciudad en donde están exiliados es su hogar (Como erróneamente afirmaron algunos judíos en la Alemania pre Nazi). Y así está expresado en las palabras del himno nacional de Israel: Mientras en lo profundo del corazón palpite un alma judía, y dirigiéndose hacia el Oriente el ojo estará puesto en a Sion, Entonces no estará aun perdida nuestra esperanza no se habrá perdido; aquella esperanza que tiene más de dos mil años: de ser un pueblo libre en nuestra tierra: la tierra de Sion y Jerusalem.
1 Reyes 8 Versículo 49
Si bien constantemente Shlomó pone hincapié que el rezo debe ser orientado hacia la tierra de Israel, la ciudad de Israel y específicamente hacia el Templo de Jerusalem, siempre especifica que no debemos equivocarnos y pensar que allí es donde reside Dios, pues tal como antes explicamos, Dios no tiene lugar, es por eso que inmediatamente dice: escucha Tú desde los cielos, el lugar de Tu morada.
Cuando dice: hazles justicia se refiere a lo que explicamos anteriormente, al final del versículo 45.
1 Reyes 8 Versículo 50
Malbim explica que, Shlomó no dice que los traiga nuevamente a su tierra, sino que, aquellos que aquellos que los llevaron cautivos, tengan piedad de ellos y los traten benévolamente.
El motivo por el cual no pide que sean redimidos y regresados a su tierra, es porque esto es algo que Dios ya les había asegurado en la Torá en Debarim 30:3 Entonces el Señor tu Dios te hará volver de tu cautividad, y tendrá compasión de ti y te recogerá de nuevo de entre todos los pueblos adonde el Señor tu Dios te haya dispersado. Aun si estuvieren desterrados por los confines de la tierra, de allí te recogerá el Señor tu Dios y de allí te hará volver. Y el Señor tu Dios te traerá a la tierra que tus padres poseyeron, y la poseerás de nuevo.
Tal como Dios escuchó la súplica de todo el pueblo cuando fue exiliado a Babilonia, e hizo que el rey Ciro (Koresh) de Persia emita un decreto para que todos los judíos del imperio pudieran regresar a la tierra de Israel, tal como está relatado en el capítulo 1 de Nejemia y en Ezra: Y en el primer año de Koresh rey de Persia, para que se cumpliese la palabra del Eterno por boca de Irmiahu, despertó el Eterno el espíritu de Koresh rey de Persia, y proclamó por todo su reino, y también por escrito, diciendo: Así ha dicho Koresh rey de Persia: Todos los reinos de la tierra me ha dado a mí el Eterno, Dios de los cielos, y Él me ha encomendado que le edifique casa en Jerusalem, que está en Yehudá. ¿Quién hay entre vosotros de todo su pueblo? Que Dios esté con él, y suba a Jerusalem que está en Yehudá, y edifique la casa del Eterno, Dios de Israel, que es Dios, la cual está en Jerusalem.
1 Reyes 8 Versículo 51
Tal como dijo Moshé en Debarim 4:20 Pero a vosotros el Señor os ha tomado y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad como lo sois ahora. O como dijo en Shemot 32:11 Entonces Moshé suplicó ante el Señor su Dios, y dijo: Oh Señor, ¿por qué se enciende Tu ira contra Tu pueblo, que Tú has sacado de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: "Con malas intenciones los ha sacado, para matarlos en los montes y para exterminarlos de la faz de la tierra"? Vuélvete del ardor de Tu ira, y desiste de hacer daño a Tu pueblo. O como dijo también en Bamidbar 14:13 Y Moshé imploró al Señor diciendo: Entonces lo oirán los egipcios, pues Tú sacaste a este pueblo de en medio de ellos con Tu poder, y se lo dirán a los habitantes de esta tierra. Pues ellos han oído Señor … Pero si Tú destruyes a este pueblo como a un solo hombre, entonces las naciones que han oído de tu fama, dirán: "Porque el Señor no pudo introducir a este pueblo a la tierra que les había prometido con juramento, por eso los mató en el desierto." … Perdona, te ruego, la iniquidad de este pueblo conforme a la grandeza de Tu misericordia, así como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí. Con esto Moshé quería argumentar que, luego que Dios había sacado al pueblo de Israel de Egipto con tantos milagros y portentos, si ahora los abandona sería profanar Su Nombre a los ojos de los demás pueblos, pues Dios obro por ellos tantas cosas, que si ahora los abandona, sería visto como que todo fue en vano.
1 Reyes 8 Versículo 52
Tal como dijo Moshé en Debarim 4:7 Porque, ¿qué nación grande hay que tenga un Dios tan cerca de ella como está el Señor nuestro Dios siempre que le invocamos?
Malbim dice que aquí se refiere aun que no se cumplan las condiciones que había dicho en los versículos anterior, de todos modos, que Dios escuche las suplicas de aquellos que pueden ser considerados los siervos de Dios, es decir las personas justas.
1 Reyes 8 Versículo 53
Y el más explicito aun: Sin embargo, a pesar de esto, aun cuando estén en la tierra de sus enemigos no los desecharé ni los aborreceré tanto como para destruirlos, quebrantando Mi pacto con ellos, porque Yo soy el Señor su Dios. Vaikrá 26:44
1 Reyes 8 Versículo 54
Hasta aquí fue la plegaria de Shlomó, ahora se dirige al pueblo.
Cuando repite todo esto en Dibre Haiamim II capítulo 7, allí agrega un detalle que aquí lo pasó por alto: Y cuando Shlomó terminó de orar, descendió fuego desde el cielo y consumió las ofrendas y los sacrificios, y la gloria del Señor llenó la casa. Los sacerdotes no podían entrar en la casa del Señor, porque la gloria del Señor llenaba la casa del Señor. Y todos los hijos de Israel, viendo descender el fuego y la gloria del Señor sobre la casa, se postraron rostro en tierra sobre el suelo y se arrodillaron alabando al Señor porque es bueno, pues Su misericordia es para siempre.
Don Isaac Abarbanel realiza una extensa explicación acerca de por qué aquí no mencionó lo del fuego que dijo en Dibre Haiamim II y dice:
Es sorprendente cómo el profeta no mencionó este evento en este relato, siendo este un gran milagro para todos los que lo vieran.
En respuesta a esta duda, consideraré expandirme sobre el tema, porque encontré gran diferencia entre lo mencionado aquí y lo mencionado en Dibré Haiamim. Aquí el escrito mencionó la llegada de la nube y la gloria del Señor que llenó la casa, y no mencionó el fuego, como se dice: Y sucedió que cuando los sacerdotes salieron del lugar santo, la nube llenó la casa del Señor y los sacerdotes no pudieron quedarse a ministrar a causa de la nube, porque la gloria del Señor llenaba la casa del Señor.
Sin embargo, en Dibré Haiamim mencionó el fuego y la gloria, y no mencionó la nube, como se dice: "Los sacerdotes no podían entrar en la casa del Señor, porque la gloria del Señor llenaba la casa del Señor. Y todos los hijos de Israel, viendo descender el fuego y la gloria del Señor sobre la casa, se postraron rostro en tierra sobre el suelo y se arrodillaron alabando al Señor porque es bueno, pues Su misericordia es para siempre
Por lo tanto, deberíamos elucidar si cuando dice: "la gloria del Señor" se refiere:
solo a la nube,
solo al fuego,
la combinación de ambos,
alguna otra cosa.
Otro tema para profundizar es: ¿Cuál es la naturaleza de esa nube?, si se trata de una nube común formada por los vapores ascendentes o si es de otra naturaleza. Lo mismo con respecto al fuego, si se trata de un elemento simple o compuesto, quiero decir, aire ardiente y quemante, como los fuegos comunes que conocemos o si es de otra naturaleza. En otras palabras: si es natural o milagroso, y si fueron creados para ese momento o fueron creados en los primeros seis días de la creación.
También deberíamos analizar si la nube, el fuego y la gloria que vinieron en la casa de Shlomó eran los mismos que: 1) la columna de nube y la columna de fuego que iban delante del campamento de Israel cuando salieron de Egipto, 2) son los mismos que descendieron sobre el monte Sinaí, 3) son los mismos que llenaron el Tabernáculo en el día que Moshé lo ungió en el desierto, y 4) por último si son lo mismo que aparecieron ante los ojos de los hijos de Israel en el desierto en la entrada del Tabernáculo que fueron mencionados en distintas ocasiones en que el pueblo se quejaba a Moshé y a Aharon.
Para aclarar todos estos temas, es importante decir que, La gloria del Señor no es la nube, sino algo similar al fuego en su luz y resplandor, y la nube está a su alrededor y lo cubre, como el humo siempre está alrededor del fuego, así fue la gloria del Señor, que semejante al fuego estaba dentro de la nube y oscuridad.
Respecto a la naturaleza de esa nube y el fuego, debes saber que esa nube no era como las otras nubes formadas por los vapores, y el fuego tampoco era como el que nosotros conocemos, sino que sin duda eran cosas milagrosas creadas por Dios, de manera milagrosa.
Mi opinión sobre esto es que, la nube, era esa misma oscuridad que se menciona en Bereshit al comienzo de la creación y que flotaba sobre la faz del abismo. Y aquella oscuridad, no era meramente una nube espesa de vapor como las que conocemos hoy, sino una oscuridad creada por Dios, hecha de materia y su aspecto era similar a como se ve una nube. Y la luz también creada desde el principio en ese primer día era de otra naturaleza mucho más superior a lo que conocemos hoy (pues la luz del sol fue creada en el tercer día), por lo tanto la luz mencionada en el primer día, necesariamente debería ser de otra naturaleza, es por eso que dijeron los sabios (Jaguigá 12a), que Dios tomó esa luz creada en el primer día y la escondió para los justos, en el mundo venidero.
Esa nube especial (la espesa oscuridad) es a la que se refiere cuando dice: la nube de gloria; y esa luz que creó el primer día, es la luz que es llamada: la gloria del Señor, como mencioné.
Al estar dentro de la nube, la nube adquirió este nombre: "la nube de gloria". A esto se refería el profeta Yejezkel en 1:4 cuando narró haber visto al principio de su profecía una gran nube y un fuego ardiente con un brillo alrededor, y desde dentro su apariencia era como la de un metal brillante dentro del fuego.
En resumen: la nube que se menciona aquí, no es de la misma naturaleza que las nubes que conocemos, ni el fuego de la gloria de Dios es un fuego natural, sino que ambos fueron creados, es decir, fuego y nube, al principio de la creación de manera milagrosa.
Entonces, esta nube y este fuego especial que acabo de mencionar, son los mismos que se mencionan en la columna de nube y fuego con las que Dios guio al pueblo de Israel por el desierto durante la salida de Egipto
Y no te sorprenda lo que dice la Escritura (Shemot 13:22) que la columna de nube iba de día y la columna de fuego iba de noche, porque aunque ambos combinan fuego y nube, el fuego se veía de noche debido a la ausencia de la luz solar y no se veía de día debido al brillo solar, tal como ocurre con las estrellas que, aunque siempre están en el firmamento, no se ven de día y se ven de noche debido a la luz del sol. Por lo tanto, la columna de fuego se veía de noche por su brillo y la columna de nube se veía de día por su densidad.
Y esta nube divina y la luz similar al fuego llamada la gloria del Señor fueron las que descendieron sobre el monte Sinaí, como dice (Shemot 19:9): "He aquí Yo vendré a ti en una nube espesa", y dice (Shemot 19:18): "Y el monte Sinaí humeaba todo porque el Señor había descendido sobre él en fuego, y su humo subía como el humo de un horno". Pues el humo era la nube que rodeaba el fuego.
Por lo tanto, la comunicación divina con Moshé se realizaba desde dentro de la nube, como dice (Shemot 34:5): "Y el Señor descendió en la nube, y se puso allí con él, y proclamó el Nombre del Señor". Y está escrito (Vaikrá 16:2): "Porque en la nube apareceré sobre la cubierta del arca". Y esta nube y gloria que llenaron el Tabernáculo, como dice (Shemot 40:34): "Y la nube cubrió la tienda de reunión, y la gloria del Señor llenó el Tabernáculo". Aquí se aclara que se refiere a la nube dentro de la cual estaba el fuego, y por eso se llama gloria del Señor.
En el día de la consagración se dice (Vaikrá 9:23-24): "Y apareció la gloria del Señor a todo el pueblo, y salió un fuego de delante del Señor y consumió sobre el altar, etc."
Así también ocurrió en todos los demás asuntos en que el pueblo riñó con Moshé: en el asunto del man, los espías, la rebelión de Koraj y las aguas de Meribah, siempre se que se mencionó en esos casos la gloria del Señor que aparecía a la congregación se refiere a la columna de nube en cuyo interior estaba el fuego.
Esto lo vemos en forma clara en el libro de Devarim, cuando Moshé se dedica a explicar la Torá, allí, nunca se menciona la gloria del Señor explícitamente, sino que en su lugar dice siempre: el fuego, la nube y la oscuridad. Por lo tanto, se aclara que la nube y el fuego que vieron al salir de Egipto, sobre el mar, en el monte Sinaí, al erigir el Tabernáculo, en el octavo día de la consagración y durante todos los días en el desierto, son los mismos que vinieron aquí, en la casa del Señor que construyó Shlomó después de que introdujeron el arca al Santo de los Santos.
Ahora bien para responder a la pregunta de por qué aquí no menciona explícitamente el fuego que mencionó en Dibre Haiamim II dire que: como ya mencionamos, la gloria del Señor se dice particularmente sobre el fuego y generalmente sobre la nube y el fuego, es por eso que se dijo aquí en el libro: " Y sucedió que cuando los sacerdotes salieron del lugar santo, la nube llenó la casa del Señor y los sacerdotes no pudieron quedarse a ministrar a causa de la nube, porque la gloria del Señor llenaba la casa del Señor", se refiere a la nube de gloria que tenía dentro el fuego.
Es por eso que especifica dos cosas: a causa de 1) la nube, porque 2) la gloria del Señor (ambas) llenaba la casa del Señor
Mientras que, en Dibré Haiamim mencionó el fuego y la gloria, y no mencionó la nube, como se dice: "Los sacerdotes no podían entrar en la casa del Señor, porque la gloria del Señor llenaba la casa del Señor. Y todos los hijos de Israel, viendo descender el fuego y la gloria del Señor sobre la casa, se postraron rostro en tierra sobre el suelo y se arrodillaron alabando al Señor porque es bueno, pues Su misericordia es para siempre
En resumen: aquí dice la nube y la gloria del Señor, y en Dibre Haiamim mencionó: la gloria del Señor y el fuego. En uno la gloria del señor se refiere al fuego y en el otro a la nube.
Y no se debe cuestionar que aquí, en el libro de Reyes, se menciona que la nube y la gloria llenaron la casa del Señor antes de la oración de Shlomó, y en Dibre Haiamim se dice que el fuego descendió al concluir la oración de Shlomó. Porque antes de la oración de Shlomó, cuando se colocó el arca en su lugar, la nube y el fuego descendieron dentro de ella, y es lo que llamamos: "la gloria del Señor" y ambas llenaron la casa. Y Shlomó oró todas sus oraciones. Y al concluir su oración, ese fuego que estaba dentro de la nube descendió sobre el altar, como se menciona en Dibre Haiamim. Y el profeta mencionó aquí en el libro de Reyes la bajada del fuego en forma general junto con la nube.
No solo este gran milagro de que la gloria de Dios se hizo visible en el Templo sino que además los sabios dijeron en Pirkei Avot capítulo 5, mishna 5 dijiron: Diez milagros le ocurrían a nuestros padres en el Templo: Nunca una mujer abortó a causa del olor de la carne consagrada. Jamás la carne consagrada se pudrió. Nunca tuvo una polución nocturna el sumo sacerdote en YomKipur. Nunca se vio ni una mosca en la zona de las ofrendas. Jamás se encontró en el Omer o en los dos panes, ni con el pan de la proposición algo que pudiera descalificarlos ritualmente. No apagó la lluvia nunca el fuego del altar. El viento no inclinaba la columna de humo [que se alzaba del fuego] del altar. La gente [en el Templo] estaban apretujados cuando estaban de pie, pero se prosternaban espaciosamente. Nunca dañaron las víboras o los escorpiones a alguien en Jerusalem. Jamás un hombre le dijo a su prójimo: “-No encuentro sitio para pernoctar en Jerusalem cuando ascendían para la festividad.”
Este fuego que bajó del cielo, se mantuvo encendido hasta el último día en que el Templo estuvo en pie, pues diariamente se agregaba aceite en la Menora y leña en el altar para que nunca se apague.
1 Reyes 8 Versículo 55
Hay quienes sostienen que eso es lo que había dicho en forma general antes en el versículo 14. Otros comentaristas dicen que en realidad esta se trata de otra bendición.
1 Reyes 8 Versículo 56
os sacaré de debajo de las cargas de los egipcios, Sacarlos de Egipto.
os libraré de su esclavitud, Dejaran de ser esclavos.
os redimiré con brazo extendido y con juicios grandes. Salvarlos de los egipcios en el mar Rojo.
os tomaré por pueblo mío, y yo seré vuestro Dios; y sabréis que yo soy el Señor vuestro Dios, que os sacó de debajo de las cargas de los egipcios. Hacer un pacto con el pueblo en el monte Sinai y entregarles la Torá.
os traeré a la tierra que juré dar a Abraham, a Isaac y a Jacob, y os la daré por heredad. Entrarlos a la tierra de Israel y rendir a todos sus enemigos a sus pies.
y lo que dijo luego en Shemot 29:45 Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. Y conocerán que Yo soy el Señor su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto para morar Yo en medio de ellos. Yo soy el Señor su Dios.
1 Reyes 8 Versículo 57
Malbim explica que se refiere a que, tal como Dios estuvo con nuestros antepasados en el desierto, guiándolos, protegiéndolos y no haciéndoles faltar nada en el desierto, que así también se conduzca Dios con ellos en esa generación, para protegerlos y guiarlos.
El motivo por el cual dice: no nos deje ni nos abandone es porque uno se refiere a que no deje de brindarles abundancia en forma activa, y por el otro lado, que no se abstenga en forma pasiva, de ayudarlos ante la adversidad. Brindarles el bien y evitarles el mal.
1 Reyes 8 Versículo 58
Ralbag dice que, tal como a nuestros antepasados en el desierto, a pesar de que pecaron y se descarriaron, Dios los reprendió y los guio como un padre, para que regresen al camino correcto, de igual manera, le pide Shlomó a Dios que Dios no se aparte definitivamente del pueblo en caso de que ellos se alejen de Dios.
Que no permita que se aparten de Dios ni de Sus preceptos, y si bien esto es algo que depende del ser humano, pue es él mismo, con su libre albedrio el que decide ir o no por el camino de Dios, la intención de Shlomó es que Dios nos brinde los medios necesarios para que podamos dedicarnos a transitar por el camino del bien y de Sus preceptos, porque si están sumidos en guerras, hambre, angustias, enfermedades o cosas por el estilo, no podrá dedicarse plenamente a su aspecto espiritual, así es como deben entenderse todas las bendiciones de bienestar material que Dios le promete al pueblo de Israel: Él les quitará todos los impedimentos que no les permitan dedicarse a los aspectos espirituales, para que de esa manera, puedan trascender en esta vida y alcanzar el mundo venidero.
1 Reyes 8 Versículo 59
1 Reyes 8 Versículo 60
1 Reyes 8 Versículo 61
1 Reyes 8 Versículo 62
Tanto en este versículo como en el próximo, se recalca que no solo fue el rey Shlomó, sino que todo el pueblo estaba junto a él realizando todo esto.
1 Reyes 8 Versículo 63
Daat Mikrá explica que no fue Shlomó el que hizo las ofrendas, pues eso estaba permitido solamente a los cohanim, lo que aquí se refiere es que Shlomó lo hizo por intermedio de los cohanim – sacerdotes, que son los que sirven en el Templo.
Continúa Daat Mikrá diciendo que, en realidad el numero de animales que menciona en este versículo, no se refiere a lo que ofrendaron en un solo día, sino a lo que brindaron durante todos los siete días que duró la inauguración.
1 Reyes 8 Versículo 64
1 Reyes 8 Versículo 65
Rashí explica que el motivo por el cual dijo que fueron siete días y siete días más, y luego agrega: o sea catorce días es para que sepamos que fueron siete y siete días, corridos, comenzaron 7 días antes de la fiesta de Sucot y luego celebraron los 7 días de Sucot.
Radak recalca que esto nos insinúa que el día de Yom Kipur (que recae 4 días antes de la fiesta de Sucot), cayó dentro de los primeros 7 días de la inauguración del Templo en donde brindaron toda esta cantidad de ofrendas. Radak sostiene que es factible que en el día de Yom Kipur específicamente, allí no comieron ni bebieron, solo ofrendaron, pero en los demás días sí comieron bebieron y festejaron con alegría. Así también opina Saadiá Gaón. No obstante, otros sabios opinan que ese año fue por una enseñanza temporal avalada por los profetas, pues había profetas allí, como se menciona en el capítulo primero del tratado de Moed Katan. Por lo tanto, la festividad de Yom Kipur quedó desplazada a causa de la inauguración del Templo de Jerusalem que representaba la coronación del sueño de Abraham y la finalidad de la salida de Egipto, establecerse como todo un pueblo unido, sirviendo a Dios, con los preceptos de Él, asentados en la tierra prometida y con la presencia Divina morando entre ellos para guiarlos, escucharlos y protegerlos de todo mal.
1 Reyes 8 Versículo 66
Metzudat David dice que se trataba del octavo día desde el comienzo de la fiesta de Sucot, esto es la festividad de Sheminí Hatzeret, y que en realidad no se fueron ese día sino que allí recibieron autorización de rey para irse, pues se daban por finalizados formalmente los días de la inauguración de Templo por lo cual todo el pueblo ya podría regresar a sus casas porque no habría más lo que hacer allí, es por eso que en Dibré Haiamim afirma que se fueron a sus casas al noveno día.
Cuando dice: todo el bien que el Señor había mostrado a Su siervo David se refiere a la promesa que le había hecho de que su hijo heredaría el trono y se asentaría con firmeza en él, construiría el Templo y Dios estaría con él.
Malbim dice que, en esta ocasión, fue el pueblo el que bendijo al rey, augurándole bienestar y prosperidad en el trono.
Daat Mikrá dice que no volveremos a encontrar en las escrituras la expresión: gozosos y alegres de corazónsino solamente aquí, y se debe a que el pueblo estaba en un estado de bienestar y espiritualidad como nunca lo estuvo, pues, con el reino de Shlomó todo el pueblo gozaba de bienestar material, tal como dijo antes en el versículo 5:5 Yehudá e Israel vivieron seguros, cada uno bajo su parra y bajo su higuera, desde Dan hasta Beer Sheba, todos los días de Shlomó, sumado a eso, al descender el fuego en el Templo, les demostró que Dios estaba con ellos, lo que los elevó a un nivel espiritual nunca antes experimentado por el pueblo, es por eso que dice esta frase:gozosos y alegres de corazón
Este nivel es lo que ambicionaba el profeta Ishaiahu cuando dijo en 2:3 o Mijá en 4:2 Vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Yaacob; para que nos enseñe acerca de Sus caminos, y andemos en Sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Señor